Cada vez que aterrizo en España, viniendo de un país desarrollado, necesito días para adaptarme. Ya saben ustedes: precios abusivos por servicios mejorables, falta de puntualidad, trato condescendiente, opiniones poco informadas sobre economía, política y cómo funciona el país del que vengo, sin haberlo pisado nunca...
Lo peor es que, en lugar de haber atraído a profesionales cualificados de otros países, se ha venido a buscar lo peor: de Jovenlandia solo viene lo más problemático, mientras que ciudades como Tánger o Tetuán son ahora más tranquilas y con desarrollo industrial y residencias de lujo. Mientras, los delincuentes que asolaban sus barrios residen ahora en España... lo mismo se puede decir de otros colectivos.
Sí, y preguntarán ustedes para qué vengo de vacaciones a España... bueno, aún quedan lugares maravillosos en el país, a pesar de los intentos de destruirlos. A ver cuánto tardan en convertirlos también en un lugar inhabitable. Mi apuesta, 5 años a lo sumo.
Lo peor es que, en lugar de haber atraído a profesionales cualificados de otros países, se ha venido a buscar lo peor: de Jovenlandia solo viene lo más problemático, mientras que ciudades como Tánger o Tetuán son ahora más tranquilas y con desarrollo industrial y residencias de lujo. Mientras, los delincuentes que asolaban sus barrios residen ahora en España... lo mismo se puede decir de otros colectivos.
Sí, y preguntarán ustedes para qué vengo de vacaciones a España... bueno, aún quedan lugares maravillosos en el país, a pesar de los intentos de destruirlos. A ver cuánto tardan en convertirlos también en un lugar inhabitable. Mi apuesta, 5 años a lo sumo.
