MasZumbidos
Madmaxista
- Desde
- 31 May 2010
- Mensajes
- 1.960
- Fruta
- 3.574
Con la prioridad nacional valenciana tendriamos 1.172 millones de euros más que ni españoles ni extranjeros pagan. Se les atiende de la pasta del remero valenciano, infrafinanciado dado el carácter de colonia extractiva que tiene Valencia. Aquí viene españoles y extranjeros, se les atiende y la cuenta la pagamos nosotros.
La Comunitat Valenciana acumula una factura pendiente de 1.172 millones de euros por la atención sanitaria prestada a pacientes desplazados y derivados —tanto de otras autonomías como del extranjero— entre los años 2013 y 2024. Así lo revela la última auditoría operativa de la Sindicatura de Comptes, que denuncia con dureza que el modelo vigente no es eficaz ni eficiente y vulnera frontalmente los principios de equidad, cohesión y solidaridad del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El documento pone la lupa sobre los dos grandes instrumentos de compensación estatal —el Fondo de Cohesión Sanitaria (FCS) y el Fondo de Garantía Asistencial (FOGA)— y concluye que el cobro depende prácticamente de la "voluntad de pago" de las autonomías y países deudores, al carecer de herramientas coercitivas como la exigencia obligatoria de intereses de demora, lo que al final acaba repercutiendo negativamente en las arcas de la comunida autónoma que presta el servicio, en este caso la Comunitat Valenciana.
A ello se suman los retrat del Ministerio de Hacienda, que no ejecutó las deducciones preceptivas a las comunidades deudoras hasta que la ley de presupuestos de 2023 fijó el procedimiento. Aunque en julio de 2025 se saldó parte del agujero acumulado de la última década con notable retrat, aún quedan 19,4 millones de euros pendientes de pago a las arcas valencianas.
La congelación normativa también ha pasado factura: el bloqueo en el desarrollo reglamentario del FOGA desde 2012 ha privado a la Comunitat de 798,9 millones de euros, al dejar fuera del sistema de reembolso la atención especializada no programada y las urgencias de pacientes de otras regiones. Además, Sanidad aplica recortes del 20% y el 40% en las asistencias tramitadas por ambos fondos sin ninguna justificación técnica acreditada, lo que resta otros 73,5 millones.
En total, España tiene pendientes de cobro 700 millones de euros de países europeos (con Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal al frente) y otros 28,7 millones de convenios bilaterales con Latinoamérica y Andorra. De ese saldo global pendiente, a la Comunitat Valenciana le corresponden 257,1 millones que aún no ha ingresado. La Sindicatura advierte además de que la Generalitat factura estas asistencias con tasas desactualizadas que quedan por debajo de los precios públicos aplicados por otras autonomías.
www.levante-emv.com
La Comunitat Valenciana acumula una factura pendiente de 1.172 millones de euros por la atención sanitaria prestada a pacientes desplazados y derivados —tanto de otras autonomías como del extranjero— entre los años 2013 y 2024. Así lo revela la última auditoría operativa de la Sindicatura de Comptes, que denuncia con dureza que el modelo vigente no es eficaz ni eficiente y vulnera frontalmente los principios de equidad, cohesión y solidaridad del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El documento pone la lupa sobre los dos grandes instrumentos de compensación estatal —el Fondo de Cohesión Sanitaria (FCS) y el Fondo de Garantía Asistencial (FOGA)— y concluye que el cobro depende prácticamente de la "voluntad de pago" de las autonomías y países deudores, al carecer de herramientas coercitivas como la exigencia obligatoria de intereses de demora, lo que al final acaba repercutiendo negativamente en las arcas de la comunida autónoma que presta el servicio, en este caso la Comunitat Valenciana.
A ello se suman los retrat del Ministerio de Hacienda, que no ejecutó las deducciones preceptivas a las comunidades deudoras hasta que la ley de presupuestos de 2023 fijó el procedimiento. Aunque en julio de 2025 se saldó parte del agujero acumulado de la última década con notable retrat, aún quedan 19,4 millones de euros pendientes de pago a las arcas valencianas.
La congelación normativa también ha pasado factura: el bloqueo en el desarrollo reglamentario del FOGA desde 2012 ha privado a la Comunitat de 798,9 millones de euros, al dejar fuera del sistema de reembolso la atención especializada no programada y las urgencias de pacientes de otras regiones. Además, Sanidad aplica recortes del 20% y el 40% en las asistencias tramitadas por ambos fondos sin ninguna justificación técnica acreditada, lo que resta otros 73,5 millones.
El peso del paciente internacional
Con más de un tercio de los residentes extranjeros de todo el país en su territorio y a la cabeza en facturación a no residentes, la Comunitat es la región más damnificada por las deficiencias en el cobro internacional. El sistema choca con la lentitud burocrática del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), los dilatados plazos europeos y la falta de acuerdos de agilización.En total, España tiene pendientes de cobro 700 millones de euros de países europeos (con Reino Unido, Francia, Alemania y Portugal al frente) y otros 28,7 millones de convenios bilaterales con Latinoamérica y Andorra. De ese saldo global pendiente, a la Comunitat Valenciana le corresponden 257,1 millones que aún no ha ingresado. La Sindicatura advierte además de que la Generalitat factura estas asistencias con tasas desactualizadas que quedan por debajo de los precios públicos aplicados por otras autonomías.
Agujero en las arcas autonómicas
El balance del órgano fiscalizador revela también fallos de gestión interna: entre 2012 y 2024, la autonomía asumió indebidamente 80,6 millones de euros que no se llegaron a facturar ni pueden canalizarse por los fondos estatales. Asimismo, la Conselleria de Sanidad mantiene sin cobrar el 56,1% de los 67,1 millones de euros facturados a pacientes privados en el mismo ciclo.
La Sindicatura de Comptes alerta de una deuda de 1.172 millones en la sanidad valenciana por la atención a desplazados
Un informe del órgano fiscalizador concluye que el sistema actual quiebra los principios de equidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud, penalizando gravemente a la Comunitat Valenciana
