El hilo se parte entre los que piden deportaciones y los que ven negocio
El foro arde. En 400 mensajes, el hilo pasa de la queja por la censura a la propuesta de deportaciones masivas. Un usuario abre con un tuit que dice que algunos pensaban que el reemplazo era una broma. A partir de ahí, dos bloques: los que sostienen que la
inmigración es una invasión y los que responden que el problema es el modelo económico.
Qué se ha sabido
El 4 de septiembre de 2023, un forero enlaza un artículo titulado
«No se puede hablar de inmigración», de Josep Gisbert, en El Nacional. El texto critica que no se pueda debatir el tema y pide poder expulsar a inmigrantes que no se integren. Varios usuarios reaccionan: uno dice que el artículo hace «doble tirabuzón racista» porque le molestan los sudamericanos que no aprenden catalán. Otro responde que el catalán es «un idioma instrumentalizado por una casta de parásitos políticos».
El mismo día, otro participante pega un hilo de tuits de Rubén Pulido sobre detenciones de inmigrantes magrebíes por agresiones sexuales en Burlada (Navarra) y sobre el coste de la inmigración en Francia: **170.000 millones de euros al año**, con una contribución neta negativa. También se comparte un tuit de César Vidal que afirma que «esto es una invasión de Europa» y que en veinte años «la Europa actual habrá desaparecido». Y un tuit sobre Lampedusa: **18.000 africanos** en la isla, superando a los **6.000 habitantes locales**.
El 4 de septiembre, otro forero enlaza un artículo de JF Calero titulado «Suecia tierra sin control: las causas y lecciones a aprender de un país que se deshace», sobre zonas donde la policía no puede entrar y jóvenes sicarios. Se menciona que en Cataluña ya hay **más de ocho millones de habitantes** y que el **95% de los que llegaron este año son de fuera**, según un participante.
Un usuario aporta un dato: en Emiratos Árabes Unidos la inmigración alcanza el **88%** de la población, según la fuente «Immigration by Country 2023». Otro recuerda un estudio de Dinamarca que concluía que los inmigrantes nunca llegaban a aportar. Y se cita un artículo de Pujol del año 2000 sobre cómo se acallaron los debates desde mediados de los 90.
Dónde está la bronca
El choque es entre los que piden mano dura y los que señalan al sistema. Un bloque sostiene que la inmigración es una invasión y que los políticos la promueven para diluir a los catalanes. «El cáncer ha hecho metástasis», dice uno. «La independencia es la única oportunidad para parar este genocidio», añade otro. Frente a ellos, varios responden que el problema es el modelo económico: «A los empresarios les interesa mano de obra barata», dice un forero. Otro apunta: «Los estados les pagan por acogerlos». Y un tercero sentencia: «Es la consecuencia de nuestro modelo económico».
La bronca se encona cuando se discute si los inmigrantes musulmanes son más problemáticos. Uno afirma que «los musulmanes son más complicados, aunque también hay buena gente y trabajadora». Otro responde que «con los hispanos no veo especial problema». Pero la cosa se rompe cuando alguien acusa a los independentistas de ser «globalistas» y otro le contesta que «el independentismo es un peón por parte de potencias extranjeras». Varios se enzarzan por el catalán: unos defienden que imponerlo es «nazismo catalán», otros que es «una herramienta de construcción nacional».
La discusión deriva en insultos y descalificaciones. Un usuario llama «subnormal langosto» a otro y le desea que su «puto mundo arda». Varios mensajes cruzan acusaciones de ser «facha» o «rojo». La moderación no interviene, pero el tono se vuelve tan agresivo que algunos participantes piden calma. «Bajad de esa nube», dice uno. «El riesgo es alto pero más lo es seguir igual», responde otro.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una queja por la censura ahora es una disputa abierta sobre qué hacer. Se ha pasado de «no se puede hablar» a «hay que deportar» o «hay que cambiar el modelo». La predicción de que el debate se abriría se cumple: el hilo crece sin freno. Pero también se cumple la advertencia de que el tono se degradaría. Nadie rectifica. Nadie cambia de opinión. El hilo se parte en dos y cada bloque se atrinchera. Al final, un usuario resume: «Se pueda o no se pueda da igual, porque ya es tarde. El momento era a principios del siglo XXI».
Una experiencia personal que se repite
Un forero cuenta que en el año 2000, en la clase de sus hijos había **50% locales y 50% hijos de inmigrantes**. Otro relata que en los años 70 y 80 ya había inmigración quinqui española en las cárceles. Y un tercero dice que en Barcelona hay «manadas de refugees atacando parejas, transeúntes, mujeres» cada semana, aunque no aporta datos. Varios piden fuentes y no las obtienen.