Ferran Torres: el goleador que nadie perdona un fallo
Cuando el PSG perdía 2-0 y rescataba un empate con un gol suyo, Ferran Torres volvió a estar en el centro del huracán. No por el tanto, sino por la bronca que lo persigue desde hace años. Hay quien le defiende con números: un gol cada 125 minutos en las últimas dos o tres temporadas, es decir, uno cada 1,33 partidos. Otros le ven como el eslabón perdido entre Morata y Julio Salinas: delanteros a los que nunca se les perdona un fallo.
El delantero perfecto sobre el papel
La paradoja es evidente. Marcó el gol que dio el Mundial a España y, aun así, se le recuerdan más los errores ante Cabo Verde y Uruguay. La exigencia con el '9' español parece inversamente proporcional a su rendimiento. A los que le atacan les sobra el argumento de la actitud: con 18 años, en el Valencia, exigió que el dueño del club estuviera presente en la firma de su contrato. Nada que ver con la generación de Iniestas y Xavis, humildes hasta comportarse como reponedores de Mercadona.
El salario que encendió la mecha
En el Barcelona cobraba 10 millones brutos. En el PSG, 17. La diferencia neta es aún mayor por la fiscalidad: de 5 a 9,5 millones. El Barça no podía doblarle el sueldo para igualar la oferta parisina, sobre todo cuando no era titular indiscutible. Y ahí entra otra lectura: la prensa deportiva de Barcelona, cuando un jugador no acepta rebajarse el sueldo, le monta una campaña de desprestigio. Con estos datos, uno esperaría que la discusión estuviera zanjada. Sigue abierta.