Proeduca Altus: cero deuda, 4% de dividendo y 53.000 alumnos
Proeduca Altus no necesita el mercado para crecer. El holding que controla la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) cerró el ejercicio 2018 con una
facturación consolidada de 111.087 miles de euros, una posición financiera prácticamente sin deuda y un negocio que se expande por dos vías simultáneas: la docencia online y la compra de escuelas fuera de España. Sobre el papel, es el perfil que cualquier inversor dice buscar. En la práctica, lleva meses atrapado en una lateralidad incómoda.
La compañía es cabecera de un grupo que opera sobre todo a través de UNIR, aunque también tiene presencia en la Universidad de Alcalá. Su salto al Mercado Alternativo Bursátil —hoy BME Growth— se vendió como un ejercicio de transparencia y de refuerzo del gobierno corporativo. La promesa que acompañó a la salida fue concreta:
repartir entre el 50% y el 70% de los beneficios vía dividendo. No es un detalle menor para un valor que se mueve en fixing y que después pasó a cotizar en todo el horario sin que, a juicio de los foreros, el volumen acompañara.
Qué universidades y mercados controla Proeduca
El grueso de la actividad internacional se concentra en México. La filial UNIR México cuenta con el reconocimiento de las autoridades del país para impartir de forma no presencial
15 títulos nacionales de enseñanza superior con validez oficial. La cifra importa: el subcontinente aporta ya alrededor del 35% del alumnado del grupo, y la dirección ha dejado caer que la proporción seguirá subiendo.
La expansión no se ha quedado ahí. El grupo mantiene una participación minoritaria del 15% en Marconi International University, con sede en Miami, y en enero de 2019 adquirió el
80% de la Escuela de Postgrado Neumann Business School, en Perú. Después llegó el movimiento más sonado: un acuerdo para comprar el 100% de las acciones de la Universidad Internacional Marconi, en Florida. A eso se suma la Fundación UNIR Colombia, reconocida por el Ministerio de
Educación del país como institución sin ánimo de lucro.
El catálogo de operaciones se completó con la compra de KSchool por cuatro millones de euros, una escuela de marketing digital orientada a profesionales del sector, y con un acuerdo con la Universidad InterNaciones de Guatemala. La estrategia es clara: crecer en casa y, sobre todo, fuera de ella.
El auge de la enseñanza online y la acreditación de ANECA
El negocio descansa sobre una tendencia que no parece agotarse. Un estudio encargado por UNIR al Grupo de Estudios Población proyecta que el aumento de estudiantes en la educación superior en España estará impulsado sobre todo por los posgrados, con un
40% más de alumnos dentro de quince años. La pandemia, además, funcionó como un ensayo general para todo el sector.
En paralelo, la Facultad de Empresa de la UNIR logró la acreditación institucional de ANECA, un reconocimiento que, según la propia institución, solo ostentan otras seis universidades españolas en esos estudios. Es el tipo de sello que no mueve una cotización al día siguiente, pero que pesa en el mercado cuando hay que captar alumnos internacionales.
La barrera del Mercado Continuo: 22,14 euros y un free-float del 7,5%
Aquí aparece el problema recurrente del valor. Para dar el salto al Mercado Continuo hacen falta dos cosas. La primera es tamaño: una
capitalización de 1.000 millones de euros, que equivale a una cotización de
22,14 euros por acción. La segunda es liquidez real, y esa es la que cojea.
El free-float —que, según el cálculo que circula en el foro, se obtiene sumando las participaciones de quienes poseen menos del 3% del capital— se queda en el
7,5%, muy lejos del 25% mínimo exigido. Según los foreros, el consejero delegado concentra más del 80% de las acciones. Con ese mapa accionarial, cualquier movimiento depende de que alguien decida soltar papel. Hay quien sostiene que el estancamiento entre 17 y 18 euros responde a la falta de noticias; y hay quien apunta que la empresa comunica pocos hechos relevantes.
¿Por qué se especula con una OPA de exclusión en Proeduca?
Los estatutos del valor incluyen una cláusula que no pasa desapercibida: si la junta aprueba la exclusión de negociación sin el voto favorable de algún accionista, la sociedad queda obligada a ofrecerle la compra de sus acciones a un precio justificado según la normativa de OPAs. De ahí a imaginar una operación de exclusión hay un paso, y no son pocos los que lo han dado. La duda razonable es el
precio: los criterios legales incluyen el valor teórico contable y el valor liquidativo.
Conviene separar el ruido de los hechos. En enero de 2020 el consejo aprobó la compra de
22.426 acciones propias a 7,60 euros cada una a Proeduca Summa, sociedad del propio consejero delegado. Después, según un forero, el dueño de la empresa vendía títulos a
9,86 euros. Se habló además de una venta de 40.000 acciones fuera de mercado, que ese mismo forero atribuía a dicho accionista. La explicación que circula, la de siempre, es que se trata de dar liquidez a un capital muy concentrado.
Resultados, alumnos y el nudo de la cotización
Los números acompañan. UNIR arrancó el curso con
45.000 estudiantes de 90 países, 29.517 de ellos nuevos, y un claustro de 1.669 docentes. Según un forero, el grupo ha pasado de 34.000 a más de 53.000 matriculados en cuestión de un año. Las cuentas publicadas hasta el 31 de agosto de 2020 se calificaron de brutales en el foro, y hay quien espera unos ingresos de 200 millones.
La foto financiera da otra pista: un dividendo que, según los cálculos que circulan en el foro, rinde cerca del
4%, y una valoración exigente, con un PER en torno a 35-40. No es barata, y eso lo sabe cualquiera que la siga. Para quien compró a 15,5 euros y la ve en 17,5, el debate no es si el negocio funciona, sino cuándo se desatasca el precio. El consejo llegó a recomprar acciones propias a 7,60 euros; el valor llegó a cerrar en 14,8 euros y a tocar los 18.
Con estos mimbres, lo razonable es pensar que el crecimiento a doble dígito siga y que el salto al Continuo acabe llegando. Cuándo y a qué precio, nadie lo firma.