El vídeo que ha reavivado el debate sobre inmigración y paguitas
Un vídeo que circula desde hace horas muestra la llegada de familias hispanoamericanas a España. Las imágenes han bastado para que una pregunta incómoda vuelva a la conversación pública: ¿puede el Estado del bienestar sostener la acogida de miles de personas en situación vulnerable?
Choque de narrativas
Hay quien ve en la llegada masiva una bomba para el sistema: prestaciones que no se financian, nacionalizaciones exprés para ampliar el censo electoral y un claro estímulo al no trabajar. En el lado opuesto, se subraya que los migrantes también cotizan y que la sostenibilidad del sistema no se juega en las fronteras, sino en la productividad y el empleo.
En todo caso, la discusión apenas aporta números. La única cifra que ha circulado es un 90% de españoles a los que, según una estimación sin fuente, “les encanta” la situación. No hay un estudio de impacto fiscal, ni datos de afiliación, ni análisis de flujos reales.
Mientras tanto, la pregunta de fondo sigue sin respuesta: cuánto cuesta realmente cada migrante al erario, y cuánto aporta. Sin datos, el debate es solo ruido. Y el ruido, se sabe, no cotiza a la Seguridad Social.