Eduard Punset: el divulgador que dividió a su audiencia
Eduard Punset, el rostro más conocido de la divulgación científica en España, no deja indiferente ni después de su muerte. Su figura, convertida en meme pero también en referencia cultural, sigue generando una polémica agria entre quienes lo defienden como un genio y quienes lo consideran un producto mediático vacío.
El 'síndrome Dalí' y las redes sociales
Es fácil entender por qué algunos le comparan con Salvador Dalí: ambos supieron explotar su personaje, mantener apariencias y dialogar con las élites desde una pose calculada. Sus seguidores destacaban su capacidad para mantener 'conversaciones cósmicas' con académicos de universidades estadounidenses. Sus críticos, en cambio, recuerdan que nunca tuvo conocimientos mínimos de economía y que su deriva hacia el 15-M y la 'revolución' fue más postureo que convicción.
Charlas, memes y un legado complicado
Punset llenó teatros de pueblo cobrando 'morteradas' - una expresión que en el coloquio de la época refería cantidades obscenas - para charlas en las que asentía con la cabeza con una parsimonia que se hizo viral. Su programa 'Redes' marcó a toda una generación, aunque hoy algunos lo descalifican con acidez. Las anécdotas sobre su interés por el 'lookmaxing' (la optimización de la apariencia femenina) añaden una capa más de controversia.
Si Punset fue un visionario adelantado a su tiempo o un vendedor de humo sofisticado, cada cual tiene su respuesta. Lo que queda claro es que su huella en la cultura popular es innegable, y el vacío que deja no ha sido ocupado por nadie. La controversia sobre su legado, como su memoria, sigue viva.