Qué leen los foreros: de Maquiavelo a la herejía de Horus
¿Qué lee la gente cuando nadie mira? No lo que confiesa en la cena de empresa. Un recuento de lecturas en curso compartidas en un foro deja un mapa raro:
Maquiavelo, la herejía de Horus de Warhammer 40.000, la biografía de Elon Musk, la Biblia de Jerusalén y un manual de freidora de aire. La pregunta no es qué libro, sino qué dice de nosotros la mezcla.
El menú es tan ancho que desarma cualquier encuesta. Alguien dice compaginar siete títulos a la vez —
Ideas del siglo XX, de Peter Watson, con
Fábulas de robots, de Stanislaw Lem, y
Todos los evangelios— y admite que bate su propia marca. Otro lee a Balzac y
Diario de un skin, de Antonio Salas. Un tercero se ríe de sí mismo: va por la página de «limpieza del cesto» del manual de la freidora. La literatura, para estos lectores, es esto.
El ensayo político manda en la mesilla
Hay un bloque que no falla: el ensayo con carga ideológica.
El príncipe, de Maquiavelo, aparece junto a los
Diálogos de doctrina antidemocrática, de Antonio José de Brito, y a
The blank slate, de Steven Pinker, que un lector define como «un gran libro para derribar el mito progre de que somos una tabula rasa». La genética, dice, importa. Y lo dice sin temblar.
En esa misma estantería convive
Sapiens, de Harari, con una reseña demoledora de un lector: «propaganda globalista barata y un panfleto infumable».
El péndulo de Foucault, de Umberto Eco, provoca algo peor en otro: «si me encuentro a Eco por la calle se lo hago comer». Hay lecturas que se abandonan y lecturas que se vengan.
Historia, biografía y el zasca de Thibon
La historia moderna de España tiene su campeón: un lector corona un libro sobre Alfonso XIII como «el mejor libro de historia moderna de España escrito por el mejor historiador especializado en España», y remata: «Alfonso XIII ha sido el peor monarca español junto con Fernando VII». También circula
Slobo. Una biografía no autorizada, de Francisco Veiga, y la biografía de Elon Musk firmada por Walter Isaacson.
La curiosidad del mes la firma Gustave Thibon en
Los hombres de lo eterno, conferencias de 1973. Allí se anticipa, palabra por palabra, el pánico moderno ante una epidemia: «imaginemos en qué estado de pánico atroz se hundiría el hombre moderno si... surgiera una epidemia como la peste negra». Un lector lo celebra: «Como meter un zasca en una cápsula del tiempo hecha de papel».
Ficción: de Rulfo a Warhammer
La novela aguanta.
Pedro Páramo y
El llano en llamas, de Juan Rulfo, comparten mesa con
Doctor Faustus, de Thomas Mann, y con la saga
Dos amigas, de Elena Ferrante, que un lector despacha con un «yo es que no leo a mujeres» y otro corrige: «sólo los has leído tú». La ironía se sirve sola.
El fondo friki tiene su hueco:
Warhammer 40.000: La herejía de Horus. «El imperio del hombre es una sociedad militar ficticia basada en las legiones romanas y las cruzadas en un mundo futurístico oscuro», resume alguien que admite haber abandonado la saga por aburrimiento. También asoma
Mickey 7, de Edward Ashton, «entretenido sin más pretensiones».
La Biblia, los evangelios y el Antiguo Testamento turbio
La
Biblia de Jerusalén se lee «poco a poco» y sorprende «por la cantidad de cosas turbias que cuentan como si nada». La respuesta no se hace esperar: «Por algo hay un nuevo testamento». Otro lector añade contexto: Mateo iba dirigido a los judíos; Marcos, a los romanos. La lectura religiosa, aquí, se hace con mapa.
El dato que descoloca
Entre tanto título, un lector cierra el círculo con
Las 48 leyes del poder: «Para alcanzar el poder hay que ser un jodido psicópata». Y otro relee
El Conde de Montecristo para sentenciar: «La literatura moderna es una mierda». Con este menú, quién necesita encuestas.