Velada de Ibai: el circo del boxeo y el escrutinio a los cuerpos femeninos
La cuarta edición de la Velada del Año de Ibai Llanos se acerca, y con ella el ruido habitual. Pero este año ha irrumpido un foco inesperado: el físico de las participantes femeninas. En los corrillos previos, mientras unos analizan los combates que de verdad importan —Tatiana Kaer contra Marta Díaz, la mexicana frente a Roro—, otros derivan hacia comentarios sobre la apariencia de la streamer Clerss, a quien algunos tildan de “aparentar 40” o critican su “monte de Venus”. El tono, soez y gratuito, revela más sobre la cultura del evento que sobre las propias deportistas.
La Velada, que nació como un experimento de entretenimiento, se ha convertido en una máquina de marketing con estudios de mercado incluidos, según algunos asistentes habituales. El escepticismo crece: “quitando a IlloJuan, Gregh y Edu Aguirre, no conozco a nadie”, resume un espectador. Mientras, los combates prometen espectáculo, pero el ruido de fondo sobre los cuerpos de las streamers desvía la atención.
Lo curioso es que, pese al despliegue, el interés real parece concentrarse en un puñado de peleas. El resto del cartel se diluye entre las bromas y el morbo. La pregunta que queda en el aire: ¿cuánto de esto es boxeo y cuánto es chismorreo de pasillo?