Paios y Beres: la historia alternativa que se apoya en el euskera
Una teoría sostiene que la humanidad no salió de África, sino de tres planetas distintos. Lo llamativo no es el disparate en sí, sino que parte de su predicamento se cuelga de un detalle lingüístico concreto: «Elengoa», uno de los pilares del relato, guarda un parecido difícil de ignorar con el término vasco «lehenengoa» —el primero, en primer lugar—. De ese eco, y de la raíz que comparten ibero y bereber, se levanta una historia alternativa del origen humano que lleva años circulando por los márgenes de la paleoantropología heterodoxa.
El documental, Gorreig y el personaje que lo firma
El relato se difunde ahora en un documental de YouTube, de más de dos horas, que recopila el material de Gorreig. Su inspirador habría sido un tal Alexander Eleazar, presentado —según esta versión— como descendiente ilegítimo de los Romanov y de la casa de Faisal. El nombre no suena nuevo a ciertos públicos, que lo relacionan con Luis Carlos Campos, señalado como divulgador de tesis similares. Mezcla de linaje aristocrático, origen extraterrestre y lingüística milagrosa: el manual de instrucciones clásico del género.
Por qué el euskera no sostiene la teoría vascoiberista
El gancho del euskera es el eslabón más frágil. Los intentos de descifrar el íbero a partir del vasco llevan décadas fracasando, y el método que los ampara serviría igual para cualquier par de lenguas. Como resume un crítico: «Tampoco se puede descifrar el latín clásico a partir del panocho». La coincidencia de la raíz «BER» en ibero y bereber es un parecido, no una prueba.
Un relato con pedigrí supremacista
El esqueleto de la teoría —tres linajes humanos surgidos por separado en tres mundos— descansa en una jerarquía de corte nórdico y niega de plano el origen africano del ser humano. Ese sesgo, más que un detalle, es el motor del relato, y explica a la vez su atractivo y su descrédito. No es casual que buena parte de su público lo defienda como pura ficción —«recuerda al universo de Tolkien», se compara— o directamente lo despache como pérdida de tiempo.
¿Por qué una estructura tan reconocible sigue encontrando lectores nuevos cada temporada?