Eclipse del día 12: entre el fraude óptico y la lluvia anunciada
A 24 horas del eclipse solar del próximo día 12, el país se divide entre la oportunidad y el escepticismo. Mientras la comunidad científica recuerda los riesgos de mirar al sol sin protección homologada, algunos han visto un negocio rápido: se han detectado al menos 12 pares de gafas fabricadas de forma artesanal con radiografías, puestas a la venta a 20 euros la unidad. La iniciativa, más propia de un mercadillo improvisado que de una medida de seguridad, ha puesto en alerta a las autoridades de Consumo. El riesgo de retinopatía solar es real, y las radiografías no filtran la radiación infrarroja ni ultravioleta.
Nubes y decepción asegurada para muchos
Por otro lado, la predicción meteorológica apunta a un cielo cubierto en gran parte de la península. Quienes han reservado vuelos y alojamiento para presenciar el eclipse desde zonas de totalidad —que apenas durará unos minutos— podrían llevarse un chasco. La combinación de gastos elevados y previsión nula de visibilidad ha generado una corriente de pesimismo entre los aficionados a la astronomía. Algunos apuntan que los únicos beneficiados serán los hoteles y aerolíneas, que ya cobraron por adelantado.
Los que aún apuestan por el cielo despejado
Sin embargo, no todo son malas noticias. En algunas zonas del país, donde el pronóstico local aún es favorable, hay quien planea desplazarse con niños, cámaras y filtros adecuados. La recomendación de los expertos es no fiarse de las gafas improvisadas y adquirir protección certificada. El eclipse será un evento breve pero, si las nubes lo permiten, memorable.
El resultado final depende de la meteorología. Pero, mientras, el negocio de las radiografías y la frustración de los viajeros ya han eclipsado al propio fenómeno.