Scorsese, Lynch y Franco: el nexo oculto de Kenneth Anger
Martin Scorsese, David Lynch y James Franco comparten algo más que ser directores de cine: los tres han bebido de la misma fuente esotérica, el cineasta experimental y ocultista Kenneth Anger. La conexión no es nueva, pero ha resurgido tras un hilo que señalaba a Anger como el eslabón perdido entre el cine de autor y las teorías conspirativas sobre Jack Parsons y una fecha mágica: el día 13.
Anger, fallecido en 2023, fue el enfant terrible del cine underground, cuyo cortometraje
Lucifer Rising (rodado intermitentemente entre 1966 y 1980) se ha convertido en objeto de culto. La película, con banda sonora de Bobby Beausoleil –miembro de la Familia Manson condenado por asesinato–, está impregnada de simbolismo thelémico, la doctrina de Aleister Crowley. Scorsese, según confesó en varias entrevistas, considera a Anger una influencia fundamental; Lynch le copió planos enteros, sobre todo la atmósfera industrial y onírica de
Eraserhead; y Franco, en un intento de lavado de imagen académico, dirigió en 2013 el corto
Interior. Leather Bar., una recreación de las escenas perdidas de
Cruising que en realidad era un homenaje a Anger.
La teoría que une a los tres con la muerte de Jack Parsons –el científico y ocultista que falleció en una explosión en 1952, no en el fondo del mar en 1961 como aseguran algunos– se apoya en un archivo desclasificado de la CIA (número 2721799) que, según los conspiranoicos, demostraría una muerte alternativa. Scorsese tenía un documental sobre Parsons en su lista de proyectos, Lynch flirteaba con la Thelema, y Franco se ha hecho el muerto estos años. La casualidad es demasiado jugosa para los amantes de las teorías.
Pero el verdadero denominador común, más allá de expedientes dudosos, es el legado de Kenneth Anger. Su cine, cargado de phallus symbolism y satanismo de salón, ha permeado tres generaciones de cineastas. ¿Significa eso que Scorsese, Lynch y Franco forman parte de una logia oculta? Probablemente no. Lo que sí es seguro es que Anger les dio un vocabulario visual que ninguno ha logrado sacudirse del todo.
Y la pregunta que queda en el aire: ¿qué va a pasar el día 13? Lo mismo que el 12 y el 14, probablemente. Pero no se lo digas a los que ya tienen el calendario marcado.