Doy fe.
Eso sí, entre los Z lo veo menos, pero los milenials de mi quinta hay bastantes que consumen, y consumen mucho; cuando empiezan arrasan con lo que lleven en los bolsillos.
Concepto falso, además de que apenas quedan señoritos. Este fin de semana he visto a personas de izquierdas y gays en el pueblo metiéndose (bueno, verlos no, pero entrando y saliendo del baño varias veces con las caras desencajadas). Otro colectivo que se mete muchísimo en el pueblo son trabajadores de cuello azul, especialmente de la construcción. Vamos, te lo digo yo que me ofrecen.
La verdad es que en lo que es el uso recreativo, si te fijas bien, te das cuenta de que está bastante más extendido el uso de lo que uno puede pensar. Ya en el uso "diario", que es lo complicado, es difícil saber; hay algunos sectores en los que viene casi preimpuesto, tipo las consultorías, donde tu jefe te dice que habrá que quedarse toda la noche, pero que a grandes males grandes remedios; hostelería, construcción, etc. Aunque vamos, yo siempre digo que un trabajo que me obligue a tirar de sustancias para no dormir no merece la pena sea cual sea el salario; puedes aguantar una década a ese ritmo a lo sumo.