El problema del pensamiento de colegio es que hay leyes que no se pueden derogar, por mucho que se quiera y por muy justa que sea tal derogación.
Por ejemplo, la ley de la gravedad, por mucho que tal señora o señorita la derogue para que así nadie más se haga daño al caer, no tendrá efectos prácticos... al contrario, creyendo en tal ley muchos más se cancelar al saltar de un quinto piso pensando que van a flotar, como deja entrever la ley.
Eso, es lo que ha pasado con muchas cosas hasta ahora. Fruto de instituto, que no de universidad, siquiera (aunque las universidades actuales sean parecidas al
pensamiento de institutos o de séptimo de EGB de hace años, en el caso de los profesores... en el de los alumnos... no tengo referencia para ello, aún conociendo párvulos y preescolar... y, desgraciadamente, no es ironía, sino constatación de conocimientos y argumentación sobre los mismos).