Red Eléctrica corta la luz a la gran industria por segunda vez en 2025 mientras el fraude de la marihuana dispara la factura
La semana pasada, Red Eléctrica ordenó un nuevo corte de suministro a grandes consumidores industriales, el segundo en lo que va de año. La decisión, justificada por la saturación de la red, choca con un escándalo silencioso: el fraude eléctrico vinculado al cultivo de marihuana, que ya equivale al consumo de un millón de hogares y absorbe casi el 30% de la energía robada desde 2020, según datos recientes.
Falta de red o prioridades torcidas
Mientras la industria soporta apagones programados, un informe de Monitor Deloitte advierte que la falta de capacidad de red está frenando la creación de un millón de empleos. La paradoja es que, al mismo tiempo, las plantaciones ilegales de marihuana consumen electricidad sin pagarla, y el PSOE ha votado en contra de una PNL del PP que pretendía elevar las penas por ese fraude. "No hay que criminalizar", argumentaron los socialistas.
Los Mossos d'Esquadra ya han alertado del riesgo de que las mafias dedicadas a este negocio corrompan a los poderes públicos. La pregunta que nadie responde es por qué se permite un agujero energético de esta magnitud mientras se estrangula a la industria legal.
200 millones extra en la factura
El despropósito tiene un coste directo para los hogares: hasta julio de este año, los españoles pagaron 200 millones adicionales en la factura de la luz para evitar un colapso general del sistema. Es decir, financian tanto la subvención implícita al narco eléctrico como los cortes a la industria que genera empleo.
La saturación de la red también agrava el déficit de vivienda, según distintas fuentes, porque frena nuevas promociones. Ni empleo ni viviendas: el relato oficial se sostiene a base de parches. Y mientras, el cultivo de marihuana sigue chupando kilovatios sin que nadie ponga coto.