Elogios al tocho de pepeleches y una subida de 500 a 2.650
El hilo ha dejado de mirar el piso para mirarse a sí mismo. Media página aplaude un post largo de pepeleches, la otra media sigue partida entre los que culpan a la inquilina y los que culpan al fondo, y de fondo aparece un dato nuevo: alguien asegura que el alquiler pasó de
500 a 2.650 euros al mes. Nadie ha subido a comprobarlo.
Qué se ha sabido
Casi todo lo que entra ahora es de segunda mano, y quien lo trae lo dice.
Rebel6000 sostiene dos cosas. Una: que una persona con carácter anónimo se ofreció a pagarle el alquiler a la mujer y que la propiedad lo rechazó. Otra: que la subida de
500 a 2.650 euros mensuales sirvió «exclusivamente para darle carácter legal al lanzamiento».
C.Gardner añade que hace años se le ofreció un alquiler social —pone Moratalaz o Vallecas de ejemplo— y que lo rechazó. Y que su hermano se ofreció a que fuera a vivir con él.
Johnny Bravo ordena el relato en cinco puntos:
la orden la emitió un juez tras un juicio; la ley que lo permite es del PSOE; el desalojo lo ejecutó la Policía Nacional; el ayuntamiento ofreció una plaza en una residencia que ella rechazó; y la manifestación es contra Ayuso. Su cierre: «Si no está claro este sainete es que se está muy ciego».
Larata apunta al origen: era una ley de una dictadura y ahí siguió.
Y alguien pega un vídeo para ilustrar la discusión:
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César Borgia suelta la tesis más ambiciosa: que las protestas llegan tras ocho años de gobierno y forman parte de una jugada para movilizar la calle. No aporta ninguna prueba.
El tocho que se lleva los aplausos
Mitad del tramo no habla del desahucio. Habla de un post de pepeleches. SilviuOG, notengodeudas, Nico, Feyerabend y meme-laif 3 lo elogian sin peros. Nico cuenta que lo leyó entero sin fijarse en el autor y fue a buscar el nick «esperando conocer un nuevo valor del Foro». Feyerabend: «Chapeau por el argumentario forero». notengodeudas destaca que describe «el proceso de polarizado de la sociedad».
También hay quien pasa. esforzado: «hasta una chorrada contendría más información que tu post». Y "no me creo nada" lo resume con un «didn't read lol», aunque admite que se leyó el párrafo final y el penúltimo: "dura lex, sed lex".
De todo el tocho, la idea que más se repite es una de SilviuOG: que todos usan los datos que les convienen para reforzar lo que ya creían. Y remata: el caso es «una falacia, un falso dilema, un falso problema».
Dónde está la bronca
En señalar culpables, con nombres nuevos.
Un bloque carga contra la inquilina. señortopocho sostiene que la única culpable es ella, que ha vivido en la mejor zona de Madrid «a precio de ciudad periférica» y que al jubilarse tendría que haberse buscado otra cosa. nOkia_XXI insiste en que debería haber previsto una salida y dar gracias por los años pagando por debajo de mercado.
Florecilla Silvestre niega las dos premisas de golpe: ni la iban a echar a la calle ni las residencias son «establos de viejos». Y defiende el traslado con el bono de metro gratis para que siga viendo a sus amigos.
El otro bloque mira al propietario y al fondo. Sciascia avisa de que estos casos empujan los alquileres hacia fondos «con músculo financiero para comprar, pleitear y esperar», y añade que, aunque tengan poco mercado, están «en los puntos más sensibles».
Bonté aporta su caso: el piso de su madre, céntrico y de barrio obrero, vale una barbaridad por la gentrificación.
Y una tercera vía reparte culpas a los dos bandos políticos: zapatitos sostiene que a la mujer se la usa igual que Ceuta, como excusa para el tira y afloja entre bloques. MrDanger lo llama «la ley del embudo» y añade que hay quien pide lo ancho para sí y estrecho para los demás.
Hay mensajes que ya no discuten nada: celebran el desalojo. Otros avisan de que habrá quien reciba sin lástima lo que pase después. Y unos cuantos se van por las ramas del hilo.
Qué cambia respecto a antes
El eje se ha movido dos veces. Primero se dejó la ley por el precio del piso; ahora se deja el precio por el propio hilo. Lo que se discutía era cuánto vale el inmueble; lo que se discute es qué ha escrito pepeleches y a quién le importa de verdad la señora.
Lo que queda por superado: si había o no contrato. Aquí ya nadie lo pone en duda; se da por hecho que hubo juicio y que la orden es legal.
Entra un frente que antes no estaba: la sospecha de que todo es montaje político, con Ceuta como espejo. Entra el número de
2.650 euros. Entra el vídeo. Y entra, por primera vez, la idea de que el problema no es este desahucio sino el desahucio como género: quien alquile barato, dice yo mismo 2, se arrepentirá, hasta que
ningún particular alquile ninguna vivienda.