Empresario que se intenta pasar de listo con el trabajador equivocado, con resultado de risa. Por desgracia, tenía una cámara encima que seguramente no vio. Reclamar este tipo de deudas por la vía legal resulta lento y muchas veces ineficaz, aquí y posiblemente más en Argentina. Cero pena por el agredido. Si hubiera pagado a sus trabajadores, no le habría sucedido esto, no hay más. Posiblemente, recibió unas cuantas reclamaciones mucho más amables anteriormente y las ignoró.