Bill Cooper, el exoficial al que se atribuye «predecir el 11-S»
Un exoficial de inteligencia naval de Estados Unidos pasó de servir en la Marina a sostener que una élite oculta conspira para instaurar un gobierno mundial. Milton William «Bill» Cooper murió en 2001 en un tiroteo con la policía, según los relatos que circulan sobre su figura. Fue autor de Behold a Pale Horse (1991), texto de referencia para el movimiento conspiranoico y de milicias estadounidense, y locutor de radio de onda corta durante las décadas de 1980 y 1990. La historia que rodea su figura mezcla avistamientos, supuestas profecías y desinformación.
Qué se le atribuye sobre el 11-S
El punto de partida del relato más repetido es que anticipó los atentados del 11 de septiembre. Es una afirmación que se repite y para la que no se aporta verificación independiente. Lo que sí recoge el relato es el marco general de su tesis: una élite oculta —los «Misterios», las sociedades secretas, los Illuminati— empeñada en instaurar un gobierno mundial totalitario socialista.
Su «despertar» se sitúa en 1966, durante su servicio en la Marina, cuando, según su propio relato, vio desde un submarino un objeto volador no identificado emerger del océano y volver a sumergirse.
Sobre su final hay versiones que se cruzan. La más extendida sitúa su muerte en un tiroteo con la policía en 2001. Otra añade que también habrían matado a su familia y a su mascota, un detalle que no todos los relatos confirman.
La «filosofía luciferina» y el origen del poder
El núcleo argumental de Cooper sostiene que esa élite no cree en Dios ni en el diablo, sino que sigue una «filosofía luciferina»: el hombre puede convertirse en Dios por sí mismo; la caída de Adán y Eva no fue un castigo sino una liberación de un Dios cruel; y Lucifer, identificado con Prometeo, entregó el fuego del intelecto para que la humanidad conquistara la naturaleza. Es un relato conspirativo, sin pruebas aportadas, que él mismo, según se recuerda, matizó después: parte de lo publicado habría sido desinformación colocada a propósito.
El material audiovisual que recorre estas ideas dura cerca de una hora y se puede ver aquí:
Hay quien sostiene que buena parte del libro sigue siendo útil para leer la actualidad. Enfrente pesa un argumento sencillo: es un texto desordenado, que mezcla datos verificables con material sin contrastar. La distancia entre ambas lecturas no se ha cerrado en dos décadas. ¿Cuánto de lo que se le atribuye resistiría un examen serio hoy?