PISA 2025: los alumnos ricos empeoran el doble que los pobres en España
El último informe PISA, presentado el 8 de septiembre, ha dejado un dato que desafía los lugares comunes: el rendimiento de los alumnos más favorecidos ha caído más del doble que el de los estudiantes con menos recursos. En España, la tendencia es más acentuada que el promedio de la OCDE. La caída afecta sobre todo a la competencia lectora, con una pérdida de 33 puntos en el cuarto más rico frente a los 15,1 de los más pobres.
Una brecha que se estrecha por arriba
Aunque los estudiantes de mayor nivel socioeconómico siguen obteniendo mejores resultados, la distancia se ha reducido. La caída es más intensa en lectura, matemáticas y ciencias para el grupo más favorecido, pero su nivel absoluto es superior. “La OCDE lo llama debilitamiento del rendimiento de los estudiantes que tradicionalmente destacaban”, señala el análisis.
Críticas y escepticismo
Algunos lectores dudan de la utilidad de PISA, al considerar que los alumnos no tienen incentivos para esforzarse en una prueba anónima. Otros sospechan que los datos se utilizan para desviar la atención de los problemas del sistema educativo. Pero los números son contundentes: en ciencias, el 25% más favorecido saca 71 puntos más, lo que equivale a más de tres cursos escolares.
La paradoja es que la brecha educativa se estrecha no porque los de abajo remonten, sino porque los de arriba se hunden. Esa es la lección incómoda del PISA 2025. Hasta que los datos no digan lo contrario, quienes apuestan por el “todo sigue bien” deberán explicar por qué el conocimiento se erosiona precisamente donde debería estar más consolidado.