Volantes de inercia de 40 toneladas: la apuesta británica para estabilizar la red y el debate sobre su utilidad
El Reino Unido ha comenzado a instalar volantes de inercia de 40 toneladas, con un rendimiento del 90-95%, para regular la frecuencia del sistema eléctrico. Cada volante es capaz de asumir el 0,5% de la energía producida en toda Gran Bretaña. El coste por unidad ronda los 30 millones de euros, con un millón anual en mantenimiento y una vida útil estimada de 25 años. Sin embargo, el debate sobre su eficacia real no se ha hecho esperar, especialmente tras el apagón español del 28A, que no se debió a problemas de frecuencia sino a una sobretensión no gestionada.
¿Solución o parche?
Los defensores de la tecnología apuntan a que los volantes de inercia son una solución simple, eficaz y escalable para integrar renovables, permitiendo controlar la frecuencia de forma descentralizada. Además, su coste por consumidor sería de céntimos al mes, según cálculos aproximados: con 7.000 volantes para cubrir 21 millones de hogares, el sobrecoste mensual sería de unos 70 euros por hogar, aunque estas cifras son discutidas. Otros argumentan que el problema real en España no es la inercia, sino la falta de gestión de potencia reactiva, y que los condensadores síncronos o inversores grid-forming serían más adecuados. El informe de ENTSO-E ya señaló que ni siquiera más inercia habría evitado el colapso.
La inercia ya existe: térmicas, nuclear e hidráulica
Un sector del análisis sostiene que las centrales térmicas, nucleares e hidráulicas ya proporcionan inercia de forma natural gracias a sus generadores síncronos, que actúan como volantes de inercia mecánicos. Alemania ha mantenido girando en vacío grupos turbina-alternador de centrales térmicas cerradas para asegurar sincronismo, a un coste mínimo. En España, por el contrario, se han desmantelado muchas térmicas hasta los cimientos, eliminando esa capacidad. Los volantes de inercia serían, por tanto, una solución a un problema creado artificialmente por la eliminación de la inercia tradicional.
El futuro: baterías y grid-forming
La discusión también apunta a que las baterías con inversores grid-forming pueden proporcionar una protección similar, con mayor capacidad de almacenamiento y a un coste competitivo. Además, los volantes de inercia se especializan en la regulación de frecuencia (segundos o minutos), mientras que las baterías pueden ofrecer servicios de minutos a horas. La pregunta que queda en el aire es si los volantes de inercia acabarán siendo redundantes en un sistema ya de por sí lleno de baterías.
La tecnología es prometedora, pero su aplicación debe hacerse en el contexto adecuado. Mientras Reino Unido apuesta por esta vía, España debería primero resolver sus problemas de gestión de tensión y evitar futuros apagones. El dato que nadie acaba de explicar: por qué con 20 volantes no se habría evitado el apagón, pero con una correcta gestión de la reactiva sí.
Debates relacionados en el foro