Gisbert llama «orate» a Sánchez y le reprochan no tener hijos
Curiosa la maniobra: con 36 años y sin descendencia conocida, Rubén Gisbert ha tachado al presidente del Gobierno de «orate». La etiqueta, coloquial y gruesa, ha generado lo previsible: una respuesta que apunta al emisor más que al mensaje.
Un primer sector ha respondido con la pregunta más incómoda: «¿Y tú, cuántos tienes?», en referencia a la ausencia de hijos del crítico. El argumento: que antes de juzgar la cordura ajena, convendría revisar la propia coherencia vital.
Otros, en cambio, han defendido la invectiva original. La expresión «el del barro tiene razón» ha sonado en la conversación, aunque sin especificar a quién se refería exactamente con ese apodo.
La anécdota tiene miga: el debate sobre el fondo ha quedado sepultado bajo una capa de ataques personales. Ni un solo dato sobre políticas, gestión o futuro. Solo reproches familiares y un insulto que no aporta nada.
¿De verdad esto es lo que queda del debate público? ¿O es que no hay argumentos para discutir la gestión de Sánchez sin bajar al barro?