El Parlamento rumano aprueba en silencio una ley que apunta a la reunificación con Moldavia
La cámara baja del Parlamento de Rumania ha dado luz verde a un proyecto de ley que declara la voluntad de unificar el país con la República de Moldavia como un único Estado soberano. La iniciativa, presentada por el partido SOS Rumania, fue aprobada por el procedimiento de «adopción silenciosa»: al no ser rechazada ni debatida en el plazo de 45 días, se considera automáticamente ratificada. La ley autoriza al gobierno rumano a iniciar negociaciones inmediatas para la unificación.
Un proceso con raíces históricas
La separación entre Rumania y Moldavia no fue voluntaria, sino resultado de invasiones y acuerdos entre potencias. En 1812, el Imperio Ruso anexionó la mitad oriental del principado de Moldavia, la región entre los ríos Prut y Dniéster, bautizada como Basarabia. Tras la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética consolidó esa división. Hoy, el proyecto de ley reabre el debate sobre la reunificación de dos territorios que comparten lengua, cultura e historia.
Reacciones y escepticismo
La presidenta moldava Maia Sandu se ha pronunciado a favor de la unificación, pero el camino es incierto. Mientras algunos sectores ven una oportunidad histórica, otros alertan del riesgo geopolítico: Moldavia alberga la región separatista de Transnistria, donde Rusia mantiene influencia. En el lado rumano, el gobierno en funciones se define como proeuropeo y contrario a los intereses de Moscú, lo que añade tensión a un escenario ya complejo. La pregunta sobre si Moldavia realmente desea la unión o si el proceso es una maniobra política sigue abierta.