Sajonia es un síntoma (Pedro García Cuartango en El ABC)

Sajonia es un síntoma (Pedro García Cuartango en El ABC)
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

La crisis de los partidos tradicionales y el auge de formaciones nacionalistas, como se ve en **Sajonia**, señalan un cambio profundo en el panorama político europeo. El viejo orden, basado en el estado de bienestar y la estabilidad, parece tambalearse ante nuevos desafíos.

Leer el resumen completo →

La crisis de los partidos tradicionales y el auge de formaciones nacionalistas, como se ve en Sajonia, señalan un cambio profundo en el panorama político europeo. El viejo orden, basado en el estado de bienestar y la estabilidad, parece tambalearse ante nuevos desafíos.

El desmoronamiento del viejo orden

La victoria contundente de Alternativa para Alemania (AfD) en Alta Sajonia no es un hecho aislado. Es un síntoma claro de que el equilibrio político europeo, cimentado tras la Segunda Guerra Mundial, se está volviendo precario. Los partidos que han dominado la escena, tanto democristianos como socialdemócratas, ven cómo su hegemonía se resquebraja ante el avance de formaciones ultraconservadoras y nacionalistas. Este fenómeno se repite en otros países, como Francia, donde figuras como Marine Le Pen ganan terreno.

El mundo que conocimos, marcado por un estado de bienestar que trajo prosperidad y estabilidad, parece pertenecer al pasado. Las generaciones que crecimos pensando que las democracias parlamentarias, el progreso social y los derechos humanos eran conquistas irreversibles se equivocan. La guerra en Ucrania, la inestabilidad en Irán, la irrupción de figuras como Donald Trump, los flujos migratorios, los avances tecnológicos, la globalización, los desastres medioambientales y el endeudamiento de los estados han erosionado los cimientos de ese orden.

La política como espectáculo y la volatilidad

Vivimos en una era donde la política se ha transformado en un espectáculo, y la opinión pública exhibe una volatilidad extrema. A pesar de ello, nos cuesta asimilar que el mundo ha cambiado y que los pilares sobre los que construimos nuestras vidas son ahora frágiles. Los partidos que han gobernado, tanto a nivel europeo como nacional, han perdido la confianza de una parte significativa del electorado. La incapacidad para afrontar retos, como el episodio de Ceuta, pone de manifiesto no solo una gestión deficiente, sino también la vulnerabilidad de nuestro modelo de vida.

La historia nos enseña que las grandes transformaciones, como la Revolución Francesa o el colapso del imperio zarista, a menudo ocurren de forma sorprendente, sin que nadie sea plenamente consciente del derrumbe de las estructuras existentes. Podría estar sucediéndonos algo similar: una incapacidad para comprender la magnitud de los cambios que ya están en marcha y para reaccionar ante ellos. Si no encontramos las respuestas adecuadas, la demagogia y el populismo podrían erosionar los avances que nos han hecho una sociedad mejor.

Datos clave
  • Alternativa para Alemania (AfD) ganó en Alta Sajonia.
  • La victoria de AfD se produce en un contexto de auge nacionalista en Europa.
  • El orden político post-Segunda Guerra Mundial se ve amenazado.
  • La volatilidad de la opinión pública es un factor clave.
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Eric Finch

Será en Octubre
Desde
30 Jun 2006
Mensajes
101.022
Fruta
106.600
Lugar
Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Sodoma

Sajonia es un síntoma​

08/09/2026

Pedro García Cuartango-ABC​

  • Nos cuesta reconocer que el mundo ha cambiado y que los equilibrios sobre los que habíamos construido nuestra vida se han vuelto precarios

La aplastante victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en la Alta Sajonia pone de manifiesto la crisis de los dos partidos que se han alternado en el poder desde la II Guerra Mundial. Ni los democristianos ni los socialdemócratas han resistido el avance de una formación xenófoba, ultraconservadora y nacionalista en el corazón de Europa. AfD ya es la fuerza con mejores expectativas electorales, al igual que sucede en Francia, donde Marine Le Pen tiene serias posibilidades de ser elegida presidenta.

A lo que estamos asistiendo es al derrumbe acelerado del orden sobre el que se asentó Europa, basado en un estado de bienestar que generó una prosperidad sin precedentes y una estabilidad política que ya no existe. El mundo que conocimos en las últimas décadas del siglo pasado pertenece al pasado.

Las personas de mi generación sufrimos el espejismo de que las democracias parlamentarias, el pogre social y el respeto a los derechos humanos eran irreversibles. Que los logros conquistados tras dos destructivas guerras mundiales no iban a sufrir retrocesos, que eran conquistas que se impondrían por su propia inercia sarracena. Pero nos equivocamos.

Las guerras de Ucrania e Irán, la irrupción de Trump, los flujos migratorios, el cambio tecnológico, la globalización, los desastres medioambientales y el endeudamiento de los Estados no sólo han minado el viejo orden, sino que además han propiciado el crecimiento de partidos que proponen soluciones autoritarias y cuestionan los principios sobre los que se había sustentado la convivencia.

Vivimos en una sociedad donde la política se ha convertido en espectáculo y en la que la volatilidad de la opinión pública es extrema. Sin embargo, nos cuesta reconocer que el mundo ha cambiado y que los equilibrios sobre los que habíamos construido nuestra vida se han vuelto precarios.

Los partidos que han gobernado tanto Europa como España, que no es una excepción, han perdido la confianza de buena parte del electorado, que constata su incapacidad para afrontar retos como el de Ceuta. Al margen de la pésima gestión del Gobierno, el episodio revela la vulnerabilidad de nuestra forma de vivir y la fragilidad de un modelo que ha entrado en crisis.

Nadie fue capaz de predecir la Revolución Francesa, sólo explicable por la desigualdad y un poder absoluto corrupto, y tampoco era previsible el rápido segarro del imperio de los zares y la Revolución Bolchevique. Las grandes transformaciones se han producido de forma sorprendente y larvada, sin nadie que fuera consciente del derrumbe de esas estructuras.

Puede que nos esté sucediendo lo mismo, que seamos incapaces de comprender lo que nos pasa y de reaccionar ante los profundos cambios que ya están aquí. Si no encontramos las respuestas adecuadas, la demagogia y el populismo acabarán por destruir aquello que nos hizo mejores.

Nota del machaca copiapega: Recordemos que la política es buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico equivocado y aplicar soluciones inadecuadas.

En esto de las dolencias hay tres fases: interpretar los síntomas, definir el mal y, por último, darle el tratamiento que corresponde. ¿Seguro que estamos interpretando bien los síntomas?
 
Pobres seres equivocados que votamos erróneamente a los Vox de turno.

En fin, no sé qué ganas copiando propaganda del régimen cuyo objetivo es mantener a los votantes del PP que leen el ABC en el redil, en la caverna
 

Estadísticas del foro

Temas
2.060.023
Mensajes
58.462.248
Miembros
191.090
Último miembro
HotMarketGuy

El blog de burbuja.info

-
-
Volver