Mil menores siguen en las calles de Ceuta y Sánchez remite a Vivas
Mes y medio después de la entrada masiva, alrededor de un millar de menores permanecen en las calles de Ceuta. Preguntado por esa bolsa de chavales, Pedro Sánchez despachó el asunto con tres palabras: «Pregúntele a Vivas». La respuesta, difundida por THE OBJECTIVE, deja la pelota en el tejado del presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas.
Qué significa «Pregúntele a Vivas» en el reparto de responsabilidades
Buena parte de los participantes en el debate lee la frase como una forma de escurrir el bulto: el Ejecutivo central responde a una pregunta sobre personas que están físicamente en suelo español derivando la pelota a otra administración.
El desgaste y la comparación de audiencias
La comparación televisiva —la entrevista de Vivas en El Hormiguero frente a la intervención de Sánchez en El Intermedio— se ha utilizado como termómetro del desgaste político, con la versión de que el primero habría reunido más público que el segundo. En paralelo hay quien sostiene que los expresidentes españoles son prácticamente intocables una vez dejan el cargo, con el caso de Zapatero citado como referencia.
Menores, entidades y quién paga la factura
Una línea de crítica sostiene que si los menores estuvieran con sus familias, el circuito de asociaciones y entidades que gestiona la acogida dejaría de facturar.
El dato que cierra el episodio es el más incómodo: un millar de menores, cuarenta y cinco días en la calle y una respuesta de tres palabras.