rafabogado
Será en Octubre
24.09.26. Santo Rosario.
Desde Lourdes (hoy en castellano):
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Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
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Salve
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Ave María (cantado)
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¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
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Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
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A continuación, el Evangelio de hoy jueves y las lecturas:
“ ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas? ”
¡Vanidad de vanidades! —dice Qohélet—.
¡Vanidad de vanidades; todo es vanidad!
¿Qué saca el hombre de todos los afanes con que se afana bajo el sol?
Una generación se va, otra generación viene, pero la tierra siempre permanece.
Sale el sol, se pone el sol, se afana por llegar a su puesto, y de allí vuelve a salir. Sopla hacia el sur, gira al norte, gira que te gira el viento, y vuelve el viento a girar. Todos los ríos se encaminan al mar, y el mar nunca se llena; pero siempre se encaminan los ríos al mismo sitio.
Todas las cosas cansan y nadie es capaz de explicarlas. No se sacian los ojos de ver, ni se hartan los oídos de oír. Lo que pasó volverá a pasar; lo que ocurrió volverá a ocurrir: nada hay nuevo bajo el sol.
De algunas cosas se dice: «Mira, esto es nuevo». Sin embargo, ya sucedió en otros tiempos, mucho antes de nosotros.
Nadie se acuerda de los antiguos, y lo mismo pasará con los que vengan: sus sucesores no se acordarán de ellos.
Tú reduces el hombre a pole,
diciendo: «Retornad, descendientes de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó;
una vela nocturna. R/.
Si tú los retiras
son como un sueño,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca. R/.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R/.
Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R/.
En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los perecid; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Herodes se decía:
«A Juan lo mandé ajusticiar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?».
Y tenía ganas de verlo.
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Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Sor Mª Belén Marín López, O.P., del Monasterio de Santa Ana (Murcia).
A pesar del paso del tiempo, Qohelet expresa algunos de los sentimientos más comunes de nuestra época: el desencanto, aburrimiento, rutina, insatisfacción, la desesperanza… Mucha gente vive hoy en día así, en la insatisfacción, e incluso en una triste monotonía. Tantas veces vemos como nada puede “satisfacer” totalmente al ser humano. Nuestro corazón está hecho para Dios y sólo el encuentro con Él puede llenar el vacío del corazón, como dice San Agustín, “nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Dios”.
El texto nos hacer ver que nuestra vida es limitada, finita y nos ayuda a no poner nuestra esperanza en lo terrenal, que es efímero, todo pasa. A lo mejor ha llegado el momento de pararnos y ver cómo estamos viviendo, en qué ponemos nuestra esperanza. Quizás cabe preguntarse, ¿para qué nos afanamos tanto y andamos en tantas preocupaciones por la vida y, tantas veces, víctimas del estrés? ¿vale la pena?
Señor, ayúdame a no buscar la felicidad en las cosas que pasan y a mantener la mirada fija en Ti, el único que puedes satisfacer plenamente mi corazón y dar sentido a mi vida.
Herodes sólo quería conocer a Jesús por curiosidad, quería espectáculo y circo, incluso quería presenciar algún milagro. En realidad, él no deseaba tener un encuentro con Jesucristo, porque tener un encuentro con Cristo es algo muy profundo, es estar dispuesto a que Cristo entre en tu corazón y te cambie la vida.
Quizás es un buen momento para preguntarte si deseas ver a Jesús, si realmente deseas tener un encuentro sincero con Cristo, aun sabiendo que este encuentro puede poner tu vida patas arriba y darte una vida nueva y un corazón nuevo.
En el mundo de hoy también hay curiosidad, hay algunos que buscan lo milagrero, para otros Jesucristo ni existe, otros se oponen a su mensaje. Pero, también hay muchas personas que “desean ver a Jesús”, aunque no se den cuenta a quién están buscando de verdad. Nosotros, los cristianos debemos dar testimonio con nuestra vida de que Cristo es la respuesta a todas nuestras búsquedas.
Termino con unas palabras de San Juan Pablo II: “Buscad a Jesús esforzándoos por conseguir una fe profunda que oriente toda vuestra vida…Él debe ser vuestro apoyo en el camino de la vida. Sólo Él tiene Palabras de Vida Eterna”
Señor, aviva en nosotros el deseo de conocerte, que podamos encontrarnos contigo, hablar contigo, escucharte y…. amarte.
Fuente: ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
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Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
Desde Lourdes (hoy en castellano):
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Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
Salve
Ave María (cantado)
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¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
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Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
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A continuación, el Evangelio de hoy jueves y las lecturas:
“ ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas? ”
Primera lectura
Lectura del libro del Eclesiastés 1, 2-11
¡Vanidad de vanidades! —dice Qohélet—.
¡Vanidad de vanidades; todo es vanidad!
¿Qué saca el hombre de todos los afanes con que se afana bajo el sol?
Una generación se va, otra generación viene, pero la tierra siempre permanece.
Sale el sol, se pone el sol, se afana por llegar a su puesto, y de allí vuelve a salir. Sopla hacia el sur, gira al norte, gira que te gira el viento, y vuelve el viento a girar. Todos los ríos se encaminan al mar, y el mar nunca se llena; pero siempre se encaminan los ríos al mismo sitio.
Todas las cosas cansan y nadie es capaz de explicarlas. No se sacian los ojos de ver, ni se hartan los oídos de oír. Lo que pasó volverá a pasar; lo que ocurrió volverá a ocurrir: nada hay nuevo bajo el sol.
De algunas cosas se dice: «Mira, esto es nuevo». Sin embargo, ya sucedió en otros tiempos, mucho antes de nosotros.
Nadie se acuerda de los antiguos, y lo mismo pasará con los que vengan: sus sucesores no se acordarán de ellos.
Salmo de hoy
Salmo 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación
Tú reduces el hombre a pole,
diciendo: «Retornad, descendientes de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó;
una vela nocturna. R/.
Si tú los retiras
son como un sueño,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca. R/.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R/.
Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R/.
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 7-9
En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los perecid; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Herodes se decía:
«A Juan lo mandé ajusticiar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?».
Y tenía ganas de verlo.
---
Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Sor Mª Belén Marín López, O.P., del Monasterio de Santa Ana (Murcia).
Reflexión del Evangelio de hoy
“Vanidad de vanidades, todo es vanidad, excepto amar a Dios”
El autor del libro de Qohelet llega a la conclusión de que todo es vanidad de vanidades, nada y vacío. Él ha querido mostrar que la felicidad no se encuentra en las vías más codiciadas por la humanidad, como es el poder, el placer, las riquezas, los honores, etc…. Además, vemos como casi tres mil años después de escribir este texto, el corazón del hombre es el mismo, la esencia humana no ha cambiado, están las mismas luchas, los mismos pecados, los mismos errores, las mismas búsquedas…., han cambiado las formas, pero no el fondo.A pesar del paso del tiempo, Qohelet expresa algunos de los sentimientos más comunes de nuestra época: el desencanto, aburrimiento, rutina, insatisfacción, la desesperanza… Mucha gente vive hoy en día así, en la insatisfacción, e incluso en una triste monotonía. Tantas veces vemos como nada puede “satisfacer” totalmente al ser humano. Nuestro corazón está hecho para Dios y sólo el encuentro con Él puede llenar el vacío del corazón, como dice San Agustín, “nuestro corazón está inquieto hasta que descansa en Dios”.
El texto nos hacer ver que nuestra vida es limitada, finita y nos ayuda a no poner nuestra esperanza en lo terrenal, que es efímero, todo pasa. A lo mejor ha llegado el momento de pararnos y ver cómo estamos viviendo, en qué ponemos nuestra esperanza. Quizás cabe preguntarse, ¿para qué nos afanamos tanto y andamos en tantas preocupaciones por la vida y, tantas veces, víctimas del estrés? ¿vale la pena?
Señor, ayúdame a no buscar la felicidad en las cosas que pasan y a mantener la mirada fija en Ti, el único que puedes satisfacer plenamente mi corazón y dar sentido a mi vida.
“Herodes deseaba ver a Jesús”
A lo largo del Evangelio, aparecen muchas personas que quieren ver a Jesús, que quieren conocer a Jesús, como, por ejemplo, los Reyes Magos, Zaqueo o unos judíos que también buscan a Jesús para conocerle. El punto de este deseo y de esta búsqueda está en descubrir por qué querían ver a Jesús, para qué buscaban verlo.Herodes sólo quería conocer a Jesús por curiosidad, quería espectáculo y circo, incluso quería presenciar algún milagro. En realidad, él no deseaba tener un encuentro con Jesucristo, porque tener un encuentro con Cristo es algo muy profundo, es estar dispuesto a que Cristo entre en tu corazón y te cambie la vida.
Quizás es un buen momento para preguntarte si deseas ver a Jesús, si realmente deseas tener un encuentro sincero con Cristo, aun sabiendo que este encuentro puede poner tu vida patas arriba y darte una vida nueva y un corazón nuevo.
En el mundo de hoy también hay curiosidad, hay algunos que buscan lo milagrero, para otros Jesucristo ni existe, otros se oponen a su mensaje. Pero, también hay muchas personas que “desean ver a Jesús”, aunque no se den cuenta a quién están buscando de verdad. Nosotros, los cristianos debemos dar testimonio con nuestra vida de que Cristo es la respuesta a todas nuestras búsquedas.
Termino con unas palabras de San Juan Pablo II: “Buscad a Jesús esforzándoos por conseguir una fe profunda que oriente toda vuestra vida…Él debe ser vuestro apoyo en el camino de la vida. Sólo Él tiene Palabras de Vida Eterna”
Señor, aviva en nosotros el deseo de conocerte, que podamos encontrarnos contigo, hablar contigo, escucharte y…. amarte.
Fuente: ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
(imagen visible para usuarios registrados)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
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