rafabogado
Será en Octubre
06.08.26. Santo Rosario.
Desde Lourdes (hoy en castellano):
+
Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
+
Salve
+
Ave María (cantado)
---
¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
---
Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
---
A continuación, el Evangelio de hoy jueves y las lecturas:
“ Este es mi Descendiente, escuchadlo ”
Queridos hermanos:
No nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza.
Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz:
«Este es mi Descendiente amado, en quien me he complacido».
Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada.
Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.
El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.
Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Descendiente, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Descendiente del hombre resucite de entre los perecid».
---
Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Sor Inmaculada López Miró O.P., del Monasterio de Santa Ana (Murcia).
En este día, San Pedro afirma categóricamente “no nos fundábamos en fábulas fantasiosas”. El testimonio de los apóstoles está fundamentado en que “hemos comido y bebido con Él”, lo han visto, lo han palpado, lo han escuchado. Nuestra fe no es una fábula, no es un recuerdo melancólico del pasado, es una historia de salvación que ha acontecido en momentos concretos, con acontecimientos salvíficos, como éste de la Transfiguración del Señor, cuando por un momento fulgurante, dejó ver su gloria. No fue algo que los discípulos merecieran, no fue un logro alcanzado, fue una revelación del ser divino del Señor, que se grabó a fuego en el corazón de Pedro.
¿Qué momentos de transfiguración has tenido en tu camino de fe? ¿Has escuchado la Palabra del Padre en tu vida?
Cuando Pedro, Santiago y Juan contemplan la divinidad de Jesucristo, no aciertan a descubrir qué es lo que está pasando, será más tarde, “cuando el Descendiente del hombre resucite de entre los perecid”, cuando comprendan el abismo de generosidad que ha tenido el Padre al manifestar a su Descendiente.
De momento, sólo pueden caer de bruces, llenos de espanto, al escuchar la voz del Padre. Sin embargo, Jesucristo, se acerca, les toca y les dice “no temáis”. El velo del templo se ha rasgado de arriba abajo, porque sólo Dios podía hacer una revelación así, porque Él toma siempre la iniciativa, a nosotros nos toca responder con amor al Amor generoso de Dios. Cristo ha traspasado el velo con su gloria y resurrección, y nos ha dado la capacidad de mirar al cielo, y poder contemplar el rostro de Dios, como dice también la lectura: “al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús”.
Como dice San Juan Damasceno comentando este texto: “hoy se manifiesta lo que los ojos de carne no pueden ver: un cuerpo terrestre irradiando esplendor divino, un cuerpo mortal rebosando la gloria de la divinidad. Las cosas humanas pasan a ser las de Dios y las divinas las de los hombres”.
¿Has sentido en tu vida que Jesús te toca para expulsar el temor? ¿Cómo respondes a los gestos de amor que Dios tiene contigo cada día?
También hoy es el día del tránsito al cielo de Santo Domingo de Guzmán, se cumplen 805 años de su transfiguración; es el momento en que, antes de morir, “alzando los ojos al cielo, Domingo dijo: ¡Padre Santo!, Tú sabes que he perseverado con gusto en tu voluntad, y he guardado y conservado a los que me confiaste; también ahora yo los confío a Ti. ¡Consérvalos y guárdalos!”.
Que Santo Domingo nos ayude a alzar la mirada siempre a Jesús y a perseverar en Su Voluntad.
Fuente: Este es mi Descendiente, escuchadlo
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
(imagen visible para usuarios registrados)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
Desde Lourdes (hoy en castellano):
+
Letanías (no son obligatorias, pero agradan a nuestra Progenitora del Cielo):
Salve
Ave María (cantado)
---
¿Cómo se reza el Rosario? Con viñetas explicativas.
---
Promesas del Rosario (apariciones marianas):
Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.
Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.
El Rosario es un arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías.
Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.
El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.
Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una gloria violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.
Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.
Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su gloria encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la gloria participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.
Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.
Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.
Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.
Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.
Mi descendiente me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la gloria.
Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único descendiente, Jesucristo.
La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.
---
A continuación, el Evangelio de hoy jueves y las lecturas:
“ Este es mi Descendiente, escuchadlo ”
Primera lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 1, 16-19
Queridos hermanos:
No nos fundábamos en fábulas fantasiosas cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, sino en que habíamos sido testigos oculares de su grandeza.
Porque él recibió de Dios Padre honor y gloria cuando desde la sublime Gloria se le transmitió aquella voz:
«Este es mi Descendiente amado, en quien me he complacido».
Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada.
Así tenemos más confirmada la palabra profética y hacéis muy bien en prestarle atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que despunte el día y el lucero amanezca en vuestros corazones.
Salmo de hoy
Salmo 96, 1-2. 5-6. 9 R/. El Señor reina, Altísimo sobre toda la tierra
El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.
Porque tú eres, Señor,
Altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses. R/.
Evangelio del día
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 17, 1-9
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
De repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Descendiente, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos, no temáis».
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión hasta que el Descendiente del hombre resucite de entre los perecid».
---
Bonus: Añado los comentarios de los dominicos con el Evangelio anterior, así como los del padre Pedro Brassesco, en YT. Para quien prefiera las reflexiones por escrito, las dejo a continuación, hoy a cargo de Sor Inmaculada López Miró O.P., del Monasterio de Santa Ana (Murcia).
Reflexión del Evangelio de hoy
Habíamos sido testigos
En pleno tiempo estival, la liturgia nos presenta esta Fiesta de la Transfiguración del Señor, una fiesta que también acompaña el tiempo de cuaresma en el segundo domingo, donde la Transfiguración del Señor alienta la esperanza en el camino hacia la Cruz.En este día, San Pedro afirma categóricamente “no nos fundábamos en fábulas fantasiosas”. El testimonio de los apóstoles está fundamentado en que “hemos comido y bebido con Él”, lo han visto, lo han palpado, lo han escuchado. Nuestra fe no es una fábula, no es un recuerdo melancólico del pasado, es una historia de salvación que ha acontecido en momentos concretos, con acontecimientos salvíficos, como éste de la Transfiguración del Señor, cuando por un momento fulgurante, dejó ver su gloria. No fue algo que los discípulos merecieran, no fue un logro alcanzado, fue una revelación del ser divino del Señor, que se grabó a fuego en el corazón de Pedro.
¿Qué momentos de transfiguración has tenido en tu camino de fe? ¿Has escuchado la Palabra del Padre en tu vida?
No temáis
Para un judío era impensable ver la gloria de Dios y seguir con vida. Tan grande era la reverencia que tenían a Dios, que incluso en el templo de Jerusalén, el Sancta Santorum estaba cubierto por un velo grueso, y sólo una vez al año, el Sumo Sacerdote podía entrar en el Tabernáculo para adorar a Dios y ofrecer el sacrificio.Cuando Pedro, Santiago y Juan contemplan la divinidad de Jesucristo, no aciertan a descubrir qué es lo que está pasando, será más tarde, “cuando el Descendiente del hombre resucite de entre los perecid”, cuando comprendan el abismo de generosidad que ha tenido el Padre al manifestar a su Descendiente.
De momento, sólo pueden caer de bruces, llenos de espanto, al escuchar la voz del Padre. Sin embargo, Jesucristo, se acerca, les toca y les dice “no temáis”. El velo del templo se ha rasgado de arriba abajo, porque sólo Dios podía hacer una revelación así, porque Él toma siempre la iniciativa, a nosotros nos toca responder con amor al Amor generoso de Dios. Cristo ha traspasado el velo con su gloria y resurrección, y nos ha dado la capacidad de mirar al cielo, y poder contemplar el rostro de Dios, como dice también la lectura: “al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús”.
Como dice San Juan Damasceno comentando este texto: “hoy se manifiesta lo que los ojos de carne no pueden ver: un cuerpo terrestre irradiando esplendor divino, un cuerpo mortal rebosando la gloria de la divinidad. Las cosas humanas pasan a ser las de Dios y las divinas las de los hombres”.
¿Has sentido en tu vida que Jesús te toca para expulsar el temor? ¿Cómo respondes a los gestos de amor que Dios tiene contigo cada día?
También hoy es el día del tránsito al cielo de Santo Domingo de Guzmán, se cumplen 805 años de su transfiguración; es el momento en que, antes de morir, “alzando los ojos al cielo, Domingo dijo: ¡Padre Santo!, Tú sabes que he perseverado con gusto en tu voluntad, y he guardado y conservado a los que me confiaste; también ahora yo los confío a Ti. ¡Consérvalos y guárdalos!”.
Que Santo Domingo nos ayude a alzar la mirada siempre a Jesús y a perseverar en Su Voluntad.
Fuente: Este es mi Descendiente, escuchadlo
Y porque has resucitado, te damos las gracias. Contigo seremos invencibles. Contigo, llamados a la Vida.
(imagen visible para usuarios registrados)
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti.» (Salmo 90)
Última edición: