90 minutos sin trenes en toda Alemania: el mito germano se desmorona
Alemania, el país de la precisión relojera, vio cómo su red ferroviaria se detenía por completo durante 90 minutos. Un fallo en el sistema de radio digital GSM-R dejó a todos los trenes —ICE, regionales y cercanías— paralizados en las estaciones. La directora ejecutiva de Deutsche Bahn, Evelyn Palla, confirmó que se restableció el servicio con sistemas de emergencia, pero la imagen de fiabilidad germana quedó en entredicho.
No es un incidente aislado. La red alemana sufre retrasos crónicos, fallos técnicos y problemas con las altas temperaturas en verano. Mientras los impuestos y las tarifas son elevados, la puntualidad es más un mito que una realidad. En Holanda, por ejemplo, las interrupciones por calor son habituales. La comparación con España, donde el AVE es caro pero fiable, deja a Alemania en mal lugar.
El colapso de 90 minutos pasará a la estadística, pero abre la puerta a preguntas incómodas: ¿está envejeciendo la infraestructura alemana? ¿Se ha priorizado la expansión sobre el mantenimiento? Si el mito de la puntualidad se desmorona, quizá toque revisar el cuento de que los impuestos alemanes se traducen en servicios de primera.