Una bodega en León por 36.000 euros que podría ser un búnker
Se vende una bodega en León por 36.000 euros. No es una ruina cualquiera: está bajo tierra, tiene pozo y una estructura de hormigón que algunos describen como “el esqueleto de un búnker ya hecho”. La propiedad, que incluye además una nave en la superficie —aunque no está claro si el precio la cubre—, ha despertado interés entre los que buscan un refugio a precio de saldo.
La temperatura estable que proporciona el subsuelo, el agua del pozo y la estabilidad de la construcción son los argumentos que esgrimen quienes la ven como una ganga. Adaptarla para un escenario postapocalíptico, según las cuentas que se manejan, no requiere grandes obras: solo puertas estancas, un generador y una depuradora. Con eso, el refugio quedaría operativo.
Pero no todo son alabanzas. Hay quien pone el foco en el riesgo de que el techo ceda y quede uno atrapado, o en que “cutre” es un descriptor que ya dice bastante. La nave superior, que podría ser el complemento ideal, probablemente no está incluida en el precio, y cualquier reforma de impermeabilización o ventilación cruzada añade ceros a la factura final.
El precio de 36.000 euros está muy por debajo de lo que cuesta una vivienda convencional en la misma zona, pero el comprador no se lleva un hogar: se lleva un agujero en la tierra con potencial de búnker. Mientras unos calculan cuántas latas caben, otros recuerdan que el vino que quedaba dentro ya no está. Como mínimo, 2.000 euros menos de rebaja.