Un luchador amateur de MMA anuncia un combate contra un chimpancé
El 11 de septiembre podría celebrarse un combate entre Cole Johnson, un luchador de MMA amateur de 24 años, y un chimpancé adulto. La noticia, difundida por el perfil @Happy Punch, ha generado un intenso debate sobre la viabilidad física y legal del evento. Johnson, que entrena en City Kickboxing en Nueva Zelanda, tiene un historial de una sola victoria (decisión unánime sobre Harlem Frost en diciembre) y ocupa el puesto 165 entre los pesos wélter amateurs de la región Asia-Pacífico, un ranking modesto en un grupo de más de 380 atletas.
La física del despropósito
Los análisis sobre la fuerza de un chimpancé son demoledores. Se estima que un primate adulto puede ejercer una fuerza muy superior a la de un humano de su mismo peso, y sus colmillos son armas naturales. La mayoría de las voces coincide en que, sin reglas que protejan al luchador, el resultado sería rápido y brutal. Algunos apuntan que incluso con bozal y guantes, el chimpancé tendría ventaja. La idea de que un humano pueda someter a un animal de estas características parece, cuando menos, optimista.
El precedente de Mike Tyson y el vacío legal
No es la primera vez que se plantea un duelo de este tipo. Mike Tyson llegó a expresar su deseo de pelear contra un gorila, aunque nunca se concretó. En el caso actual, la viabilidad legal es otro asunto. En España, por ejemplo, existe un marco normativo que prohíbe el maltrato animal en espectáculos públicos, pero en otros países la regulación es más laxa. El debate sobre si este combate podría celebrarse en algún lugar del mundo sigue abierto, y no hay una respuesta clara.
El anuncio de Johnson, que promete “levantar al chimpancé por el brazo y estamparlo”, ha sido recibido con escepticismo generalizado. La brecha entre la confianza del luchador y la realidad física del primate es el punto donde el análisis se atasca: nadie puede explicar cómo piensa superar una diferencia de fuerza tan abismal.