Madrid suma 44 apuñalados en agosto y el hilo se parte en dos
El hilo lleva un contador a mano. Arranca el 9 de agosto y ya no para: cada jornada alguien suma un herido más por arma blanca en Madrid. El punto de partida es la madrugada del 8, una pelea con armas blancas en la zona de Marqués de Vadillo con
once heridos y nueve jóvenes de entre 21 y 25 años repartidos por distintos hospitales.
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telemadrid.es
A partir de ahí la cuenta sube sola.
21 apuñalados en una semana de agosto, dice un forero. Luego 27, 28, 29, 30, 32, 35, 36, 37, 38 y hasta
44 cuando el tramo se cierra. Hay días con dos y tres entradas nuevas. El hilo deja de ser una discusión y pasa a ser una libreta.
Qué se ha sabido
El goteo de noticias es continuo y casi siempre con enlace. Un apuñalamiento en Tirso de Molina. Un hombre de 28 años apuñalado en Malasaña en un intento de atraco de madrugada. Una pelea a palos entre menores en la Casa de Campo. Un herido grave con evisceración en Puente de Vallecas. Un atraco a punta de escopeta en Parla, con billetes por la calle al romperse una bolsa. Una reyerta nueva en Alcalá de Henares. Ataques con arma blanca a plena luz del día.
También entran datos de serie larga. El hilo repite que en 2022 hubo
27 asesinatos en Madrid frente a 11 en Barcelona y 7 en Valencia, y que julio de 2023 cerró con
ocho asesinatos. De El Mundo se cita que la Comunidad registra
1.149 delitos cada día, un hurto cada cinco minutos y seis delitos sexuales cada 24 horas. Aparecen los primeros casos de heroína cortada con fentanilo detectados en Madrid. Un medio local describe Lavapiés como territorio «no go» y se habla de robos en Batán y Aluche. Por el camino se enlaza una y otra vez la web del centro islámico para sostener que la capital tiene la mezquita más grande de Europa.
Y hay hueco para lo doméstico: un forero trae la noticia del
jardín vertical de Chamberí, 6.600 plantas, completamente seco, y otro bromea con que esas bajas no cuentan para la lista. El msn se cuela entre dos apuñalamientos sin que nadie parezca notar el salto.
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msn.comDónde está la bronca
El hilo se parte en dos y siempre por lo mismo: quién responde de la seguridad en Madrid.
Un lado sostiene que la presidenta regional no tiene ninguna policía autonómica a su cargo, que no hay Mossos ni nada parecido en la región y que el cuerpo que patrulla depende del Ministerio del Interior. Un participante lo resume con una pregunta directa: si Ayuso tiene competencias sobre algún cuerpo de policía madrileño. Contra eso, otro responde que a la exalcaldesa de Barcelona se le atribuyó responsabilidad durante años con el mismo argumento en contra.
El segundo choque es el de las cifras. Un bando compara Madrid con Barcelona y saca los asesinatos del año pasado. El otro responde que no se puede poner frente a frente una ciudad de 3,6 millones con una de 1,8, ni una comunidad uniprovincial con cuatro provincias, y mete las tasas. Se pelea con el primer trimestre de 2022 —Barcelona 29 homicidios, Madrid 22—, con los 42 homicidios de Cataluña y con los hurtos de una comunidad frente a los de la otra. La polémica de si el turista cuenta o no en el denominador aguanta
páginas enteras.
Hay una tercera voz, la que pasa de comparar y pone la lupa en el conjunto: que 27 asesinatos no son muchos para una ciudad de más de tres millones y que el país sigue entre los más seguros de su entorno. Al lado, quien dice que el relato va por barrios y que el hilo no habría durado lo mismo si la ciudad fuera otra.
De fondo, dos acusaciones cruzadas que se repiten: que unos escriben por encargo y que otros miran para otro lado según quién gobierne. Sin resolverse. Varios participantes se limitan a reflotar el hilo cada pocas horas y a dejar constancia de que sigue vivo.
Qué cambia respecto a antes
La pelea ya no es «realidad o relato». Eso queda atrás. Ahora se discute metodología: qué población entra en el cálculo, si vale la ciudad o la comunidad, si los visitantes contaminan la tasa. El marcador se convierte en rutina diaria y cada jornada sin entrada nueva se lee como una anomalía.
Lo nuevo es el fentanilo en la heroína, el barrio cerrado, el turismo y el precio del alquiler como efectos colaterales. Y el turista, que hasta ahora era un número en el debate, pasa a ser sujeto de la cuenta. Nadie ha cerrado la pregunta de agosto.