terrylacoste
Madmaxista
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SS El Dr. Enrique Rojas…
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La clave de la felicidad, según el Dr. Enrique Rojas, reside en aceptar lo que la vida no puede dar y enfocar la energía en metas alcanzables.
A veces, uno se encuentra con ideas que parecen tan obvias que uno se pregunta si son realmente profundas. La del doctor Enrique Rojas sobre no pedirle a la vida cosas que no nos puede dar entra en esa categoría. Pero, piénsalo bien, ¿cuánta gente conoces (o eres tú mismo) que se pasa la vida frustrada por perseguir ideales imposibles? La perfección absoluta, por ejemplo. O creer que siempre seremos jóvenes y bellos. Eso, amigos, es una receta segura para el desastre emocional.
El doctor Rojas no habla de una resignación pasiva, de quedarse tirado en el sofá esperando que la vida nos resuelva los problemas. Habla de una aceptación inteligente. Es decir, asumir con madurez nuestras circunstancias, esas que escapan a nuestro control. Una enfermedad, una pérdida, nuestras limitaciones físicas o biológicas. Son parte de la vida, y luchar contra ellas de forma constante solo nos desgasta.
Y cuidado con la trampa de la "hipoteca emocional". Eso de endeudar tu paz mental, tu tranquilidad, para conseguir algo que parece inalcanzable o para aparentar algo que no eres. Vivir por encima de nuestras posibilidades, ya sean emocionales o económicas, genera una ansiedad que te roba la felicidad estructural.
Si dejamos de lado las quimeras, ¿dónde encontramos la felicidad, según Enrique Rojas? Él apunta a cuatro ejes: el amor, el trabajo, la cultura y la amistad. Metas dentro de estos campos, sí, pero que sean alcanzables, que estén en sintonía con quiénes somos.
Además, propone algo tan sencillo como tener "buena salud y mala memoria". Saber olvidar los agravios, los traumas, los fracasos del pasado. No vivir anclado en lo que nos amargó. Y para eso, se necesita una voluntad fuerte. La capacidad de gobernarnos a nosotros mismos, de trabajar de forma constante por objetivos concretos, en lugar de esperar regalos del destino. Al final, la felicidad no es una cumbre de placeres eternos, sino un estado de serenidad y orden interno. Abrazar esa imperfección, esa relatividad de la felicidad, es un verdadero acto de madurez.
SS El Dr. Enrique Rojas…