La población está harta de los partidos tradicionales, dejando de ir a votar, o votando nulo o en blanco. A los políticos les da igual mantener sus sueldos y privilegios por 5 votos o por 5000. La manera de reducir el gasto público innecesario es votando a Escaños en Blanco, que dejan vacíos los escaños logrados, ahorrándonos sueldos y dietas.
En los procesos electorales, los porcentajes de abstención, votos en blanco y votos nulos acaban por no quedar reflejados en las instituciones, lo que supone ocultar a muchos ciudadanos. Esto destierra a aquellos que no están de acuerdo con las estructuras partitocráticas, con las reglas del juego vigentes: en los grandes partidos los candidatos no los elige el pueblo ni siquiera los afiliados, sino las estructuras de poder internas; así tenemos como políticos a numerosos descendientes de poderosos que no han trabajado nunca, o a gente necesitada que entra en los partidos para sobrevivir y muchas veces se ve obligada a corromperse.
Un ejemplo: Ayuso ganó gracias al voto latino y la abstención de los madrileños.
En los procesos electorales, los porcentajes de abstención, votos en blanco y votos nulos acaban por no quedar reflejados en las instituciones, lo que supone ocultar a muchos ciudadanos. Esto destierra a aquellos que no están de acuerdo con las estructuras partitocráticas, con las reglas del juego vigentes: en los grandes partidos los candidatos no los elige el pueblo ni siquiera los afiliados, sino las estructuras de poder internas; así tenemos como políticos a numerosos descendientes de poderosos que no han trabajado nunca, o a gente necesitada que entra en los partidos para sobrevivir y muchas veces se ve obligada a corromperse.
Un ejemplo: Ayuso ganó gracias al voto latino y la abstención de los madrileños.
