Benidorm Poniente, el nuevo Miami europeo que no frena
Un piso de una habitación a 700.000 euros. Una promoción entera agotada en diez días. Un ático revendido en nueve. Esto no es Miami ni Dubái: es la zona de Poniente de Benidorm, el rincón de la Costa Blanca que lleva dos años sin dar tregua a los precios. Los datos acumulados en los últimos 30 meses apuntan a una revalorización cercana al 50%, con un 19% solo en el último año. La pregunta no es si hay burbuja, sino cuándo se desinfla.
Por qué Poniente ha desbancado a Levante
El boom ya no está en la playa de Levante, con sus bares de cerveza a dos euros y su ambiente multitudinario. Poniente ha encontrado otro perfil: rascacielos nuevos, zonas comunes que rivalizan con un hotel de cuatro estrellas y un ambiente más tranquilo. La demanda extranjera, sobre todo de Polonia, Ucrania y los países nórdicos, ha convertido la zona en el epicentro de la segunda residencia vacacional. Las promociones Sunset Waves y Benidorm Beach fueron solo el aperitivo.
Reventas exprés y compra sobre plano: así suben los precios
Los ejemplos de reventa son difíciles de digerir. Viviendas recién escrituradas por 500.000 euros se revenden por 700.000. Los pisos de una habitación en Gran Delfin Tower alcanzan los 700.000 euros y la torre se agotó en diez días. En la TM Tower, quienes compraron sobre plano hace un año hablan de una subida de casi 300.000 euros por unidad. La oferta es deliberadamente corta: en el caso de TM Tower, solo 280 unidades. El argumento de los optimistas es simple: mientras la oferta siga así de limitada, la demanda extranjera seguirá empujando.
La sombra de la sentencia de 330 millones y los retrasos
Pero no todo son plusvalías instantáneas. El Tribunal Supremo ha condenado al ayuntamiento de Benidorm a pagar 330 millones de euros a un constructor por unos terrenos que se convirtieron en parque natural. Los proyectos anunciados, como el Gran Delfin Tower y la TM Tower, tenían previstos inicios de obra, pero la maquinaria urbanística muestra grietas: alguien apuntaba que ni una grúa se veía en la zona del antiguo hotel. El precedente del Delfin Tower no tranquiliza: preventa en 2017, entrega en 2022 o 2023 y defectos en terrazas que obligaron a poner puntales. Comprar sobre plano es también comprar incertidumbre.
Así que la pregunta se queda en el aire: ¿estamos ante un cambio de modelo que convierte Benidorm en el Miami europeo, o ante la última foto antes de que la sentencia, los retrasos y el exceso de oferta hagan su trabajo? Los precios no esperan. Pero la historia de la vivienda en España tampoco perdona.