Es tremendo. Un país que es una auténtica caricatura pero con 50 millones de almas. La Palma, Ángrois, Urda, Adamuz, el apagón, el confinamiento, la coca de los ministros, los collares de ZP, las saunas, la ETA firmando decretos, los novios de quien no voy a nombrar, la oleada turística de Ceuta, los ilegales mofándose en YouTube de cómo entrar por Barajas mintiendo a la policía.
En fin. Un chiste de país.
En fin. Un chiste de país.