El suelo parte el hilo y los insultos se comen la página
El tramo arranca por el suelo y termina a gritos. fayser y Rael se enzarzan por si falta o no terreno, Ces25 sentencia que sin construcción masiva el borrador «ya lo pueden tirar a la basura», y a partir de ahí la página se parte en dos peleas paralelas: la resaca de la concentración de Sol y una tanda de descalificaciones entre foreros que se come media tarde. Del articulado, casi nada.
Qué se ha sabido
Lo único nuevo sobre el texto lo trae Rael: lo acaba de oír en la radio y dice que le quieren meter mano al alquiler por habitaciones. El mismo forero propone abrir un hilo aparte sobre las categorías del suelo —solar urbano consolidado, urbano no consolidado, que exige pagar antes las acometidas, y los secarrales sin servicios— y sostiene que donde vive no queda suelo libre:
ni 15 hectáreas clasificadas. En Cataluña, asegura, las conurbaciones con tren o autopista están ocupadas hasta
70 km de Barcelona.
Ces25 lo resume: no ve nada sobre construcción masiva y da el borrador por inservible. Rael añade que ampliar la ciudad implica dotar de servicios a la periferia y que urbanizar cada vez sale más caro.
Donde el hilo deja la teoría es en el caso de TDT'. Cuenta que un inquilino le dejó de pagar
300 euros al mes en Zaragoza, que aguantó un año abonando suministros y que dejó de hacerlo hasta que cortaron la luz y el gas y el inquilino tuvo que ponerlos a su nombre. Después liquidó la deuda pendiente y llamó a la compañía para que no volvieran a conectarlo a su nombre. Dice que se lo aconsejó su abogado y que, a día de hoy, sigue con el piso ocupado.
ATARAXIO mete la burbuja por otro lado: le parece ridículo que se compre vivienda para dejarla envejecer sin usar, como quien almacenara coches diésel o televisiones esperando que suban de precio. Papo de luz suelta, de pasada, que él pagaba bastante menos de 500€. aris se queda con el desplazamiento: primero era el problema de comprar, ahora es el de alquilar. FinalMadmaxiano2 aclara que no milita en ninguno de los partidos que se le atribuyen.
Y los vídeos. Se pegan dos de concentraciones; Ilich avisa de que el segundo no es de la Puerta del Sol.
Dónde está la bronca
El primer frente es el suelo. fayser responde con sorna: en España sí hay suelo, hace falta una casa más para que se caiga al mar. Su tesis es que si duplicas la población duplicas la extensión, que vivir a 20 km del centro no es un drama y que el problema real es que lo que se vende a 20 km no hay quien lo pague. Detrás, dice, están los propietarios de terreno que dosifican la oferta para sostener el precio. Rael no cede: no quedan bolsas de suelo en las conurbaciones saturadas, y más lejos no hay trabajo, ni transporte, ni servicios. El intercambio se rebaja a media discusión: fayser concede un «eso te lo compro» y remata con una salida drástica —reducir la población en diez millones y dejar el país como la piscina de un chaval de Teruel.
El segundo frente ya no va de vivienda. Hay cruces de descalificaciones, alguno amenazando con ignorar a otro, y el tono se va a la protesta de Sol. Indignado pega tuits —uno que ridiculiza el «nuevo 15M», otro con la plaza llena a rebosar— y sostiene que mucha gente de izquierda de Madrid siente vergüenza por cómo ha quedado la convocatoria. Hay incluso quien reduce toda la discusión a una pulla sobre la ideología del contrario.
Fuera de esas dos trincheras, Cerdo capitalista sostiene que el decreto desincentiva que las empresas construyan y que la gente alquile, y lo atribuye a que se acercan elecciones. J.Baptiste Joseph Fourier se ríe de que la solución sea construir. Hic Sunt Dracones defiende que la regulación de precios ya funcionó otras veces y se la tumbaron. Y hay quien directamente responsabiliza a la inmigración del problema y pide que no se construya nada: una postura sin datos que el hilo no discute.
Qué cambia respecto a antes
El secarral del sureste de Madrid desaparece del foco. Ahora se habla de planeamiento, de suelo urbano consolidado frente al urbanizable y del precio de urbanizar. También se apaga la porra sobre si el decreto sale o no: en este tramo nadie vuelve a apostar por el calendario.
Entran dos cosas nuevas. Una, la habitación como unidad de alquiler, que Rael trae de la radio. Otra, el caso concreto de un arrendador con un inquilino que dejó de pagar, contado en primera persona y sin épica. La vuelta de Sol, que en el tramo anterior era una anécdota, aquí ocupa páginas enteras y acaba comiéndose cualquier discusión sobre el texto.