Orriols gana a la Generalitat: le anulan la multa de 10.001 euros
El juzgado de instancia de Girona ha estimado el recurso contencioso-administrativo de Sílvia Orriols y ha anulado la multa de 10.001 euros que la Generalitat de Cataluña le impuso por unas declaraciones sobre inmigración e islam de 2022. La resolución es firme. La sanción la había firmado el Departamento de Igualdad y Feminismos. Y quien la recurrió fue la líder de Aliança Catalana, que acabó ganando el pulso en un tribunal del Estado cuyo marco dice no reconocer.
Por qué el tribunal anula la multa de 10.001 euros
El fallo se sostiene en una ausencia de prueba: no ha quedado acreditado que las manifestaciones de Orriols generaran una situación de discriminación. Durante el juicio, la dirigente reafirmó lo dicho y lo amparó en su derecho a la libertad de expresión. El tribunal no entra a valorar el fondo del discurso; constata que la Administración no documentó el daño que decía castigar. Con eso, la sanción cae entera y sin posibilidad de recurso.
El 100,1 que no es casualidad
Diez mil uno con un céntimo. El importe no es redondo por descuido, y sobre esa cifra exacta se ha montado ya una lectura simbólica: la multa como recordatorio de pertenencia. Es el tipo de detalle que un importe de diez mil clavados no habría tenido, y que alimenta la tesis de que aquí no se sancionaba un daño, sino un mensaje.
El doble rasero que se le reprocha
En paralelo circula otro dato: Orriols presume de haber denunciado a 700 comercios barceloneses por motivos lingüísticos. De ahí sale la acusación de incoherencia, denunciar mucho y aceptar mal las denuncias ajenas, que sus defensores despachan con un argumento simple: quien incumple la ley se expone a que se lo digan.
El partido celebró el fallo en Ripoll, durante su convención municipalista. Si no se acreditó discriminación alguna, queda la pregunta incómoda: ¿qué llevó a la Generalitat a poner precio a unas palabras? El fallo no la responde.