Sindicato Solidaridad: ¿un sindicato de derechas?
¿Un sindicato que reivindica la bandera de España y se alinea con Vox? Sí, existe y se llama Solidaridad. En un panorama sindical dominado por UGT y CCOO, esta organización irrumpió en 2025 con actos públicos y un discurso que rompe con el relato tradicional. El 15 de marzo convocó un acto en el Espacio Pablo VI de Madrid bajo el lema «Solo el pueblo salva al pueblo». Y el 1 de Mayo, fecha sagrada para el movimiento obrero, celebró un mitin en Fuenlabrada con Santiago Abascal como estrella invitada. La pregunta que flota: ¿estamos ante el germen de un sindicalismo patriótico o ante un apéndice electoral de la derecha radical?
Un 1 de Mayo diferente
Mientras los sindicatos clásicos llenaban plazas con banderas palestinas y saharauis, Solidaridad optó por una puesta en escena distinta. El 2 de mayo de 2025 difundió un vídeo del acto del día anterior en Fuenlabrada, donde Santiago Abascal pronunció un discurso titulado «Todos a una contra el Gobierno criminal». El mensaje: los trabajadores españoles están siendo abandonados por unos sindicatos que, según sus críticos, han olvidado la defensa del empleo nacional para centrarse en causas internacionales. La asistencia, aunque no se facilitaron cifras oficiales, fue calificada de exitosa por los organizadores.
Crítica al sindicalismo tradicional
El debate en torno a Solidaridad no es nuevo. Voces críticas dentro del propio movimiento sindical denuncian que los liberados sindicales «viven de las cuotas sin trabajar» y que los sindicatos mayoritarios han priorizado la militancia política sobre la defensa del trabajador. «Si alguna vez hay problemas, directamente abogados; os saltáis el proceso de pagar cuota», se argumenta. La acusación de «vagancia» y de usar fondos para banderas de otras causas —Palestina, Sáhara— pero no la española, resuena entre quienes ven a Solidaridad como una alternativa necesaria. Sin embargo, sus detractores la tachan de mero instrumento de Vox para captar voto obrero sin ofrecer mejoras reales.
El contexto político
Solidaridad no oculta su cercanía a Vox. Su fundación y actos cuentan con la presencia de dirigentes del partido, y su discurso enlaza con la crítica al «sistema capitalista» que, según sus simpatizantes, ha esclavizado a la población. Pero también hay quien, desde posiciones más izquierdistas, ve en Vox y sus «marcas» simples empleados del capital. Ironías del destino: mientras unos acusan a Solidaridad de ser un sindicato amarillo, otros lo ven como la única opción que pone la bandera de España por delante.
Con estos ingredientes, el sindicalismo español podría estar ante una grieta que va más allá de lo laboral. La cuestión es si Solidaridad logrará arañar afiliados a los gigantes tradicionales o se quedará en un acto testimonial con mucho ruido mediático. Por ahora, han demostrado que saben convocar y que el 1 de Mayo ya no es monopolio de las siglas de siempre.