El sol de 24 horas en la Antártida y la Tierra plana: el error que no cesa
¿Es el sol de medianoche la prueba definitiva de que vivimos en un disco? Un sector del terraplanismo sostiene que sí. El argumento: si la Tierra fuera un globo, el sol no podría dar vueltas sin parar durante días enteros en los polos. En realidad, la inclinación axial de 23,5 grados explica perfectamente que en verano el sol no se ponga en el círculo polar antártico. No hace falta una cúpula electromagnética ni discos pintados en el cielo.
El vídeo de Enrique y el analema solar
En el debate se ha viralizado un vídeo de Enrique, conocido como «Mickey Mouse empírico», que asegura que el fenómeno encaja solo con el modelo plano. Sus críticos señalan que malinterpreta el analema solar, que es la figura que dibuja el sol en el cielo a lo largo del año. También se ha mencionado a los hermanos Barea, que divulgan una explicación más técnica. La comunidad científica lleva décadas usando estos datos para confirmar la curvatura terrestre, no para refutarla.
La luna y otras piedras en el zapato
Los defensores de la esfericidad han señalado otro problema: desde la Tierra se ve el 59% de la superficie lunar, algo incompatible con una luna plana que siempre mostrase la misma cara. Además, viajes turísticos a la estratosfera por 50.000 dólares, como los de Virgin Galactic, permiten observar directamente la curvatura. Pero para quienes creen que la NASA miente, ninguna foto es suficiente.
El terraplanismo encuentra en internet un caldo de cultivo donde cada anomalía aparente se convierte en conspiración. Que un fenómeno perfectamente explicado por la astronomía básica se use como prueba del disco es, cuando menos, una ironía: el sol de 24 horas no ha hundido el modelo esférico, sino que ha puesto de manifiesto lo lejos que puede llegar la desconfianza hacia el relato oficial.
Lo más compartido
Debates relacionados en el foro