Thom son
Madmaxista
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Como en la canción. Solamente una vez dispuse de información privilegiada (auténtica) sobre la evolución fulminante al alza que iban a tener unas acciones (lo que aconteció una semana después). Ni que decir tiene que propuse a mi informador comprar rápidamente aunque fuese a crédito para enriquecer de la noche a la mañana.
No hubo tiempo para que me asaltaran escrúpulos y no ví motivos para que la sarracena tuviera que ser invitada a la fiesta de los tiburones, así que la conciencia me dejó tranquilo por lo menos una noche con excusas como esa de que "quien engaña a un engañador..." . Una noche. El tiempo en que tardó mi interlocutor en convencerme de que, por muchas razones, no iba a colaborar.
Pero pude enterarme de por qué, cómo, qué hace a veces modificar el precio de un activo. Eso curó quizá para siempre mi incipiente ardor especulador.
Desde entonces que pienso que el pescado está todo vendido antes de salir a la plaza, que prefiero el pájaro en mano al ciento volando y que siempre tengo a mano para momentos como el actual el dicho "en tiempos de tribulación no hacer mudanza".
Lo que posteo con el solo objetivo de templar ánimos arrebatados de aficionados con ínfulas y neonatos con preocupaciones económicas que vuelven su mirada hacia terrenos pantanosos en el peor momento (y esto no solo lo digo por la renta variable). Piensen que hay trampas un poco por todos lados y que las opiniones que nos vamos formando son inducidas por quienes van a pescar después de revolver el río.
No hubo tiempo para que me asaltaran escrúpulos y no ví motivos para que la sarracena tuviera que ser invitada a la fiesta de los tiburones, así que la conciencia me dejó tranquilo por lo menos una noche con excusas como esa de que "quien engaña a un engañador..." . Una noche. El tiempo en que tardó mi interlocutor en convencerme de que, por muchas razones, no iba a colaborar.
Pero pude enterarme de por qué, cómo, qué hace a veces modificar el precio de un activo. Eso curó quizá para siempre mi incipiente ardor especulador.
Desde entonces que pienso que el pescado está todo vendido antes de salir a la plaza, que prefiero el pájaro en mano al ciento volando y que siempre tengo a mano para momentos como el actual el dicho "en tiempos de tribulación no hacer mudanza".
Lo que posteo con el solo objetivo de templar ánimos arrebatados de aficionados con ínfulas y neonatos con preocupaciones económicas que vuelven su mirada hacia terrenos pantanosos en el peor momento (y esto no solo lo digo por la renta variable). Piensen que hay trampas un poco por todos lados y que las opiniones que nos vamos formando son inducidas por quienes van a pescar después de revolver el río.
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