¿Llegamos a octubre? Deuda, inflación y burbujas apuntan a un crash
¿Está el sistema económico al borde del colapso o es otra falsa alarma? La pregunta resuena en los mercados mientras se acumulan señales de tensión: crisis de deuda en Estados Unidos, inflación desbocada, una Alemania industrial herida y una burbuja bursátil que no deja de crecer. El calendario marca octubre, el mes de los grandes crash, y muchos analistas se preguntan si esta vez será la definitiva.
La crisis de deuda americana y la pérdida de confianza en el dólar
El déficit estadounidense está disparado como nunca, en parte gracias al Big Beautiful Bill, el paquete de gasto aprobado por la administración Trump. El dólar, además, está terriblemente sobrevaluado, lo que hace que los salarios parezcan altos en comparación con Europa, pero que la realidad sea una affordability crisis: la inflación es la preocupación número uno de los norteamericanos. Los inversores, según se argumenta, han dejado de creer en la deuda y en el valor de la moneda. Cuanta más moneda se emita, peor será la inflación y la crisis del dólar.
Alemania y la crisis industrial: Volkswagen como termómetro
Alemania está sumida en una crisis industrial del copón. Volkswagen, el mayor productor industrial de la zona euro, está herido de gloria. Esto no es un problema local: el motor industrial alemán es el corazón de la economía europea, y su debilidad arrastra a todo el continente. La pregunta es si esta crisis es cíclica o estructural, y si el modelo industrial alemán puede sobrevivir a la transición energética y a la competencia asiática.
La burbuja bursátil y la deuda circular de las tecnológicas
Se habla de la mayor burbuja bursátil de la historia, con un crecimiento basado en deuda circular entre empresas tecnológicas. Esto significa que las empresas se prestan entre sí para inflar sus valoraciones, creando un castillo de naipes que podría derrumbarse con un simple profit warning de una grande. El cisne zain, como se apunta, puede ser un aviso de beneficios de una gran compañía.
El debate sobre la solución: imprimir dinero o no
Hay quien sostiene que la única forma de diluir la deuda es la inflación, y que los bancos centrales imprimirán dinero a lo bestia, como si no hubiera un mañana. Esto provocaría una hiperinflación que destruiría la clase media, dejando solo ricos y pobres. Otros, en cambio, creen que ya se ha gastado la bala y que la crisis del yen y la hiperdeuda de occidente no se pueden resolver con más emisión. La solución, para algunos, pasa por medidas dolorosas como las que aplica Milei en Argentina, con resultados efectivos pero amargos.
El precedente de 1987 y 2008: ¿se recupera siempre?
La memoria histórica juega en contra de los agoreros. En 1987 el derrumbe fue la leche, pero se recuperó en seguida. En 2008, la banca pagó el pato, pero la bolsa volvió a subir. Sin embargo, hay quien recuerda que la bolsa se recupera rápido, pero el paro, la renta per cápita y el tejido productivo se van al malos. Desde el 11 de marzo de 2020, como se apunta, vivimos en un octubre permanente: la crisis nunca se fue, solo cambió de forma.
Mientras tanto, los que esperan el gran octubre siguen comprando latas. Quizás este año, como los anteriores, el único que caiga sea el calendario.