Tesla se desploma: el coste de la deriva política de Musk
Tesla ha sufrido este miércoles su peor sesión bursátil en años, con una caída que algunos inversores califican de histórica. El detonante: la creciente implicación política de Elon Musk, que ha conseguido lo que ni la competencia ni los problemas de producción: que los inversores huyan.
El desencadenante inmediato ha sido la escalada de tensión entre Musk y el expresidente Trump, a quien Musk habría acusado de algo grave. Pero el problema de fondo es más profundo. Musk ha ido quemando puentes con una parte importante de su base de clientes potenciales. Primero alienó a la mitad más progresista del mercado con sus comentarios conservadores. Ahora, al pelearse también con la derecha trumpista, se queda sin apoyos en ningún extremo. El resultado: una compañía que cotiza a múltiplos astronómicos sin justificación en sus ventas.
Los osos llevan tiempo avisando. Un inversor ha abierto un corto a 280 dólares, convencido de que el suelo aún está lejos. Otros, en cambio, ven una oportunidad de compra: «Caramelito», dicen. Pero la historia reciente juega en contra. El Cybertruck, el gran lanzamiento de los últimos años, ha sido un fiasco de ventas y diseño. La competencia china avanza imparable. Y la promesa de los robotaxis y los robots domésticos sigue sin fecha.
Llama la atención que mientras Tesla se desploma, valores refugio como Telefónica —que ha perdido la mitad de su valor desde el año 2000— siguen siendo defendidos por algunos como inversión segura por su respaldo estatal. La paradoja del capitalismo liberal: hasta un mastodonte tecnológico necesita oxígeno público para sobrevivir.
Las manos fuertes podrían estar jugando: provocan el pánico para comprar barato. O quizás el castillo de naipes tecnológico se derrumba de verdad. La respuesta, como casi siempre, estará en los resultados del miércoles. Pero si algo ha demostrado Tesla, es que su valor bursátil depende tanto de los balances como del humor de su carismático CEO. Y el humor de Musk, hoy, no es bueno.