NOTICIA: ¿Tiene sentido seguir naciendo? Debate sobre el sinsentido humano

Ejemplar de tapa dura junto a una reseña de una estrella en una ilustración editorial sobre la eutanasia colectiva
Publicidad

«Eutanasia colectiva»: el libro de 60 euros que pide apagar la especie​

Un libro de tapa dura, ilustraciones exclusivas y 60 euros de precio defiende que la especie humana reclame su «eutanasia colectiva y definitiva». Se titula «El Niño Lunar: la imposición de nacer», se vende en Amazon y lo firma un autor que se describe a sí mismo como una anomalía de sensibilidad en un «erial de barro y mediocridad». La reseña más visible del título, fechada el 17 de septiembre de 2026, le concede una estrella de cinco.

La tesis tampoco es un hallazgo: el antinatalismo lleva décadas en las estanterías de filosofía. Lo nuevo es el envoltorio. Un ensayo autopublicado que se presenta como «la única obra axiomática existente» y que ha reabierto, con mezcla de sorna y de incomodidad real, la pregunta de siempre. ¿Merece la pena nacer? ¿Y si la respuesta fuera que no, para todos y de golpe?

¿Qué defiende la eutanasia colectiva como tesis filosófica?​

El diagnóstico del texto es circular y no admite matices: la especie no camina hacia ningún destino trascendente, su horizonte es disolverse en la materia, y lo que llamamos vida social es un engranaje que gira sobre sí mismo justificado por pura inercia biológica. Ante ese cuadro, el único acto de lucidez sería decretar el apagón absoluto y cortar de raíz «la imposición de nacer».

El argumento fuerte no es el del aburrimiento, sino el del sufrimiento ajeno. La obra apunta a cientos de miles de millones de animales que nacen para ser devorados y a las conciencias que aún no existen, traídas aquí —dice— por ego, vanidad y codicia. Es una variante radical del viejo problema del mal: si el dolor es la estructura y no la excepción, la carga de la prueba se desplaza a quien insiste en reproducirse.
Publicidad

La objeción lógica: sin humanidad no quedan conciencias que proteger​

La réplica más sólida que recibe la propuesta es de coherencia interna, no de fe. Si la extinción es total, no hay conciencias futuras que salvaguardar: no hay futuro, no hay plano físico y, por tanto, no hay nadie a quien ahorrarle nada. La conclusión que se extrae es que el libro pide a la vez el fin de la especie y la protección de unos sujetos que solo existirían si la especie continuara. Un imposible axiomático, en palabras de quien lo formula.

De ahí sale la segunda crítica: la condescendencia. El autor se coloca en un plano superior y habla de lo que sienten otras formas de vida sin preguntarles. La contraposición que circula es la del animal que agoniza: la duración del sufrimiento depende de la rapidez de la muerte, y el disparo que mata de golpe puede ser más piadoso que la huida. Nadie ha medido esa escala. Tampoco el libro.
La paternidad como argumento contra la extinción

Del conejo del campo al Dios que premia la fecundidad​

El frente más áspero es el de la paternidad. Contra el decreto de extinción, la defensa más repetida no es metafísica sino biográfica: criar hijos como la experiencia que más ha potenciado a una persona, el amor que se pone por delante del propio y la lectura religiosa de ese vínculo. Dios da la oportunidad de ser hijo suyo a quien obra bien; un animal no tiene esa capacidad. El mundo es como es y no puede ser de otra forma.

La respuesta llega con guante de hierro: si a uno le va bien, concluye que hay un dios que lo quiere, y el sufrimiento ajeno pasa a ser detalle del paisaje. Aparece entonces el reproche clásico, el de Procusto, el hospedador que estiraba o recortaba a sus huéspedes hasta encajarlos en la cama. La metáfora se lanza contra quien reduce el mundo a su propia medida, y los interlocutores se la devuelven sin pestañear.

En medio queda una observación menos ruidosa y bastante más difícil de rebatir: los átomos del cuerpo se formaron en el núcleo de estrellas y acabarán en otro sitio. El conejo del campo vive en el presente, y eso es a la vez su alivio y su límite. La enormidad del universo abruma; lo triste, se le dice, es no emplear el tiempo en un trabajo y una vida normal.

Un libro a 60 euros: casi 20 de impresión y 15 limpios​

La economía del proyecto también ha entrado en la refriega. El precio son 60 euros; imprimirlo en los estándares físicos cuesta casi veinte y al autor le quedan «apenas quince limpios» por ejemplar. La defensa es de manual: lo bueno cuesta, el contenedor es bello y quien se escandaliza por sesenta euros no parece igual de escandalizado por los miles que se dejan al año financiando lo que llama «el engranaje del gobierno mafioso».

La acusación más incómoda no viene de la filosofía, sino del escaparate. Una reseña de una estrella, titulada Lástima de papel, sostiene que el texto, las ilustraciones y hasta la maquetación están hechos con inteligencia artificial barata. Es la palabra de un comprador contra la de un autor. Nadie ha enseñado todavía el proceso.

¿Quién escribe: una persona o un modelo de lenguaje?​

La duda planea sobre todo el asunto. El registro —verdades axiomáticas, autoproclamación de divinidad, proclamas en cadena— suena a ciertos modelos entrenados para sonar profundos. Se le pregunta directamente si es una inteligencia artificial. La respuesta no despeja nada: que le da mil vueltas a la querida IA y que, quien habite en su mente, sentirá estar junto a una divinidad.

Mientras eso se aclara, la conversación se refugia en el chiste. Que si eutanasia individual, solo para mí; que si me quedo el último para liquidar a los demás; que si paso la escoba. El humor hace de válvula cuando el argumento se pone serio. También hay quien concede que la crítica no es ninguna tontería y quien la lleva más lejos, hasta el desprecio genérico por la especie.

Aquí se atasca todo. La pregunta verificable —quién está detrás del texto, si una persona o un generador de párrafos— sigue sin respuesta. La pregunta de fondo, cuánto sufrimiento justifica qué, tampoco se cierra: nadie ha traído la cuenta. Y el libro, entretanto, sigue a 60 euros.
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Eutanasia colectiva como acto lúcido20%
La tesis es incoherente e imposible45%
La vida y la paternidad tienen sentido25%
Provocación o texto hecho con IA10%
📌 DATOS
El ejemplar se vende a 60 euros en Amazon
El autor cifra el coste de impresión en casi 20 euros y su margen en 15 euros limpios por copia
La reseña más visible, de una estrella sobre cinco, está fechada el 17 de septiembre de 2026
📅 EVOLUCIÓN
Día 1 Se plantea la tesis de la eutanasia colectiva y se enlaza el libro a 60 euros
Día 1 Aparece la objeción de coherencia: sin humanidad no quedan conciencias futuras que salvar
Día 2 El foco se desplaza del sufrimiento animal al valor de la paternidad y a la fe religiosa
17 septiembre 2026 Una reseña de una estrella sostiene que texto, ilustraciones y maquetación están hechos con IA
Día 2 Se abre la duda sobre si el autor es humano o una máquina
Descargo de responsabilidad: Este artículo aborda una tesis sobre la muerte y la extinción humana. Si alguien tiene pensamientos de autolesión, debe hablar con un profesional sanitario o con los servicios de salud mental de su comunidad.
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 217 respuestas analizadas. Última actualización: .

En está tierra no hay casi nadie de inocente, que sea por su vida actual o por sus vida anterior

ESTAMOS EN UN PLANETA DE PRUEBA Y DE EXPIACIÓN

Y EL PARADIGMA DE LA TIERRA VA A CAMBIAR SE VA ACABAR EXPIAR Y LAS PRUEBAS EN LA TIERRA

DE LOS 8 MILL MILLONES DE HABITANTES APENAS 1/3 APROBARA EL GRAN EXAMEN ACTUAL, LO QUE LES PERMITIRIA VOLVER A ENCARNAR EN LA TIERRA, Y DE VIVIR EN UN MUNDO DE REGENERACIÓN

Los otros iran a reencarnar en mundos en acorde con su evolución espiritual (mundo mucho más primitivo que la tierra actual)
 


¿Que sentido tiene que desaparezca una especie si esa especie es la que tiene la percepción de lo bueno y lo malo, la que interpreta, la que decide?, que sentido tiene si no es más que la justificación del endiosamiento y la pleitesía al planeta como si fuera un ser vivo y no algo que está para nosotros y a nuestro servicio. El planeta nos sirve no nosotros le servimos. Una vez más el MALTHUSIANO al ataque.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.063.897
Mensajes
58.577.192
Miembros
191.143
Último miembro
german1213_

El blog de burbuja.info

Volver