Los Rolling Stones, ¿un catálogo sobrevalorado o puro marketing?
¿Hay alguna canción buena entre los cientos que publicaron? La pregunta parece herejía, pero hay quien sostiene que casi todos sus grandes éxitos son bazofia. Satisfaction, Paint It Black, Sympathy for the Devil, Angie, Gimme Shelter: una lista que para algunos no pasa de ruido comercial.
La tesis de las 500 canciones malas
Un análisis particular sostiene que el grupo encadena singles mediocres, cientos de canciones malas, y de repente un puñado de buenas. La prueba, según esta corriente, está en el álbum en solitario de Mick Jagger, Goddess in the Doorway, donde todas las canciones serían excelentes. ¿Cómo se explica? Para algunos, con la misma sospecha que persigue a 50 Cent: los grandes éxitos los escriben otros. El marketing hace el resto.
Excepciones que salvan el catálogo
No todo es tan negro. Wild Horses aparece como una canción de desgarrado amor, con un Jagger muy inspirado, incluso mejor que la versión de los Burritos. También se rescata alguna versión de Battiato para demostrar que el material base tiene sustancia. Y en los años 70, dicen, había 500 grupos superiores. ¿Entonces por qué reinan ellos? El marketing, otra vez.
Con 500 canciones malas y diez buenas, el cálculo no cuadra. Pero el misterio queda en el aire: nadie explica del todo por qué seguimos hablando de ellos.