Elliot Page: la transfobia que aflora en internet
La transición de Elliot Page, anunciada en 2020, sigue generando reacciones virulentas en ciertos sectores de internet. Una discusión reciente con el título “Todos soñasteis con verle las tetas a Ellen Page” condensa la toxicidad y la obsesión con el cuerpo ajeno que caracteriza buena parte de la transfobia online. Los comentarios van desde la burla hasta la predicción de suicidio, pasando por diagnósticos psicológicos gratuitos.
El patrón de la violencia discursiva
El lenguaje empleado revela una deshumanización sistemática: se habla de “destrozo”, “muerta en vida”, “cocktail de fármacos” y se compara la transición de mujer a hombre con “un suicidio”. Estas expresiones no son aisladas; reproducen un discurso que patologiza la transexualidad y niega la legitimidad de la identidad de género. La ausencia de argumentos médicos o científicos contrasta con la contundencia de los juicios.
El doble rasero
Un participante señala que la transición de hombre a mujer se entiende como “vida más fácil” o “ampliar mercado”, pero la inversa se considera “un sinsentido total”. Esta percepción revela una jerarquización de las transiciones basada en prejuicios sobre el privilegio y el coste social. La idea de que una mujer que transiciona a hombre “pierde” algo refuerza la misoginia internalizada.
Consecuencias en la salud mental
La insistencia en que “se acabará suicidando” o que ya está “muerta en vida” no solo es cruel, sino también peligrosa. Estudios muestran que el acoso online agrava la depresión y la ansiedad en personas trans. La conversación pública sobre Elliot Page, en lugar de centrarse en su trabajo o su vida, se convierte en un campo de batalla identitario donde la persona es secundaria.
Las reacciones a la transición de Page ejemplifican cómo internet amplifica la transfobia y la convierte en un espectáculo. Mientras el actor sigue adelante con su carrera, el debate sobre su cuerpo y su identidad —y sobre el derecho a existir sin ser juzgado— continúa abierto.