La UE hunde el reclamo de los vuelos low cost
El nuevo reglamento de la UE sobre derechos de pasajeros, acordado el 21 de junio de 2026, obliga a las aerolíneas a mostrar desde el primer clic el precio del billete con equipaje de mano incluido. Hasta ahora, Ryanair y similares anunciaban tarifas gancho de 20 euros que al añadir extras se disparaban a 170. La medida, presentada como una victoria de la transparencia, dinamita el modelo de negocio de las low cost: el queroseno ha subido más de un 100% desde la guerra de Irán y el margen para engañar se reduce.
Quienes defienden la norma sostienen que el consumidor tiene derecho a comparar precios reales. Los críticos replican que el precio base subirá artificialmente y que las aerolíneas recurrirán a descuentos por no llevar maleta para esquivar la regla. El fondo del debate apunta a una estrategia más ambiciosa: destruir la demanda de vuelos baratos para ajustar el consumo a los nuevos precios del combustible y los objetivos climáticos.
El 90% de la población, según una estimación recurrente, quedará fuera del mercado aéreo tal como lo conocíamos. Volar volverá a ser un lujo, y el AVE, con sus velocidades medias que no alcanzan los 120 km/h, no cubrirá el hueco. El reglamento ya está en vigor, pero las compañías ya buscan resquicios. Lo que está por ver es si el viajero medio aceptará pagar el doble o si optará por no viajar.