Sanitarios del SAS denuncian dormir en coches en Marbella ante el precio del alquiler
El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha denunciado que profesionales del Hospital Costa del Sol, en Marbella, están durmiendo en sus vehículos o en autocaravanas estacionadas en el aparcamiento del propio centro sanitario ante la imposibilidad de encontrar alojamiento a un precio razonable. La organización advierte de que esta situación, lejos de ser puntual, se ha convertido en un problema estructural que está expulsando a personal esencial y que amenaza con agravarse durante los meses de verano, cuando aumenta la presión asistencial y resulta aún más difícil atraer personal para cubrir vacaciones.
Según el sindicato, se están registrando renuncias de contratos ante la imposibilidad de afrontar un cambio de residencia. Algunos trabajadores que sí aceptan incorporarse —para sumar puntos en bolsa— lo hacen en condiciones que la organización califica de indignas, durmiendo en sus coches o en autocaravanas. Otros optan por recorrer cientos de kilómetros diariamente, muchos desde otras provincias andaluzas, para no renunciar al contrato.
El precio del alquiler en Marbella: 2.472 viviendas y solo 7 por menos de 1.000 euros
Un usuario del foro afirma haber consultado un portal inmobiliario y sostiene que en todo el municipio de Marbella —que incluye pedanías y urbanizaciones, no solo el casco urbano— hay 2.472 viviendas en alquiler, de las cuales solo 7 se ofrecen por menos de 1.000 euros al mes. Según ese mismo recuento, 2.156 se alquilan por más de 2.000 euros mensuales y, de estas, 1.577 superan los 3.000 euros. En total, apenas algo más de 300 viviendas estarían por debajo de los 2.000 euros al mes. Se trata de un cálculo difundido en el debate, no de una estadística oficial verificada.
Con esos precios, un profesional sanitario con un salario medio de 2.500 euros mensuales no puede competir por una vivienda en el municipio, según se sostiene en el debate. El sindicato ha registrado formalmente una petición a la gerencia del hospital para que se estudien medidas inmediatas que eviten el previsible colapso. Entre las propuestas está habilitar de forma excepcional la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, situada a apenas tres kilómetros del hospital, como alojamiento temporal para profesionales del centro. Esta residencia, de titularidad pública, fue adjudicada recientemente a un grupo hotelero.
La supresión del autobús que conectaba Málaga con el hospital
A la falta de vivienda se suma otro factor: la supresión desde febrero del servicio de autobús que facilitaba el desplazamiento diario de numerosos profesionales sanitarios desde Málaga y otros puntos de la costa al centro sanitario. Según el sindicato, esta medida ha dejado a los trabajadores en una situación de total abandono, obligando a muchos a depender del vehículo privado o a recorrer cientos de kilómetros diarios.
El problema no es exclusivo de Marbella. En zonas con alta presión turística como Ibiza, se han habilitado literas en el propio hospital para que los médicos puedan dormir por 15 euros la noche, según una información periodística citada en el debate. La comparación evidencia, para quienes la plantean, que el fenómeno se repite en los enclaves donde el precio del suelo residencial se ha desacoplado de los salarios públicos.
El debate sobre las causas: turismo, fondos y falta de construcción
En el análisis de fondo, las posturas se dividen. Una corriente sostiene que el problema es la masificación turística y la compra de vivienda por parte de extranjeros adinerados, que presionan los precios al alza y expulsan a los residentes con salarios medios. Otra apunta a la falta de construcción de vivienda nueva y a la rigidez del mercado del suelo como causas principales. Hay quien defiende que la única solución realista es promover edificios de viviendas para funcionarios con alquiler tasado por el Estado, o bien autorizar complementos económicos extraordinarios para que puedan hacer frente a los costes de vivienda. En contra pesa el argumento de que esas medidas no atacan la raíz del problema.
Mientras tanto, según la denuncia sindical, los profesionales siguen durmiendo en sus vehículos en el aparcamiento del hospital.
El problema no es nuevo. Lleva años gestándose en los enclaves turísticos donde el precio del alquiler ha crecido por encima de los salarios. Lo que ha cambiado es la visibilidad: sanitarios durmiendo en coches en el aparcamiento de un hospital público, según la denuncia del sindicato. La pregunta que queda sin respuesta es cuánto tiempo más puede sostenerse un sistema sanitario que expulsa a su personal por no poder pagarse un techo.