El beso viral que reaviva el doble rasero: de Rubiales a la India
Un vídeo de dos mujeres besándose en público circula sin freno por las redes sociales. Se ha grabado, según las primeras informaciones, en la India. Mientras en España el beso de Rubiales a Jenni Hermoso sigue costando caro a sus protagonistas, aquí la reacción se reparte entre la indiferencia y el chascarrillo.
La referencia al expresidente de la Federación no es casual. En su día, el beso no consentido provocó la caída de Rubiales y la ruptura de patrocinios. En el vídeo indio, nadie pide dimisiones ni boicots. La diferencia de trato invita a una reflexión incómoda: la sanción social no depende tanto del acto como del contexto y del poder de quien lo comete.
Escándalos con precio de mercado
Un sector de los comentarios defiende que no hay motivo para escandalizarse y que la polémica está inflada. Otro recuerda que, con menos, en España se destruyeron carreras. Ambas posturas tienen un correlato económico: cuando la opinión pública castiga a una figura, las marcas huyen, los contratos se caen y el valor de la reputación se desploma. En el caso indio, al no haber rostros conocidos, el coste se queda en anécdota.
La atención como moneda de cambio
El debate se agota en unos días, como suele ocurrir con los ciclos virales. Ni la justicia india parece dispuesta a moverse ni las protagonistas van a perder contratos millonarios. La conclusión es que, en la economía de la atención, no todos los escándalos cotizan igual: depende de quién bese, dónde se bese y, sobre todo, de quién tenga el altavoz para convertirlo en tendencia.