Pues la gente en estos pueblos pequeños a veces puede ser bastante envidiosa y mezquina, la felicidad de algunos se basa en que al vecino le vaya mal. Y que conste que soy de un pueblo alpujarreño. Pero sí, algunos (los menos) son muy buena gente y si son personas mayores son muy hospitalarios, antiguamente eran así la mayoría. Recuerdo una vez, cuando era un adolescente tardío, que estaba en Capileira haciendo unas chapuzas y me sorprendió una tormenta muy fuerte, sin tener dónde cobijarme, cuando un par de ancianos prácticamente me metieron en su casa a la fuerza para invitarme a comer.
Por cierto, sé de uno de Atalbeitar cuyo sistema de evacuación de residuos humanos consiste en una especie de trono sobre un agujero en el suelo que va a parar a una pequeña acequia, así no necesita tirar de la cadena después de usarlo.