¿Se fabricarán finalmente misiles Patriot en Ucrania? Todo apunta a que no. Trump afirmó el 31 de julio en Camp David que Estados Unidos no ha dado su consentimiento y que hay que ser «muy cuidadosos al permitir que alguien los construya». La promesa de una licencia hecha en Turquía se ha esfumado en la Casa Blanca.
De Turquía a la Casa Blanca: así se desinfló la promesa
En una reunión con Zelenski en Turquía, Trump prometió la licencia para fabricar los interceptores. Días después, recibe al mandatario ucraniano en Washington y el consentimiento no llega. La diferencia entre prometer y permitir se mide en miles de millones y en capacidad industrial.
Minerales raros frente a recursos rusos
Hay quien sostiene que Ucrania atesora materiales raros que EE.UU. necesita ante China. La réplica es que extraerlos cuesta más que comprarlos fuera, mientras Rusia tiene recursos naturales e infraestructura ya montada. La bancarrota ucraniana deja a Kiev sin cartas para negociar.
El Patriot, un escudo con pies de barro
El escepticismo técnico también juega. Los Patriot venden la imagen de escudo infalible, pero contra misiles balísticos su eficacia real es dudosa. Fabricarlos en masa destaparía el pastel. Si la leyenda no aguanta la producción, mejor mantenerla en pocas manos.
Lo llamativo es la dirección del giro: Trump recibió a Zelenski, le dio esperanzas y luego dio marcha atrás. Con aliados así, Ucrania no necesita bloqueos externos: le basta con que Washington no firme.