Turquía pide a Interpol la detención de Netanyahu: la sombra de Erdogan
Mientras Turquía solicita a Interpol la detención de Benjamín Netanyahu por genocidio en Gaza, el historial de su propio presidente vuelve a primer plano. La petición, adelantada por DW, llega en un momento de máxima tensión en Oriente Próximo. Pero el gesto de Ankara ha reabierto un debate incómodo: las acusaciones de crímenes de guerra contra la población kurda, el genocidio armenio y las operaciones militares en Siria e Irak.
El historial de Erdogan en el banquillo
No es un debate teórico. En 2025, un tribunal internacional condenó a Erdogan por crímenes de guerra contra los kurdos en el sureste de Turquía durante 2015-2017, incluyendo bombardeos indiscriminados y represión. En noviembre de 2011, abogados alemanes ya habían presentado una querella contra el presidente turco y sus generales por presuntas ejecuciones sumarias, mutilación de cadáveres y uso de armas químicas. Y en 2024, organizaciones de derechos humanos denunciaron operaciones del Estado turco en Siria e Irak.
La defensa de Erdogan responde que esas acusaciones carecen de fundamento y que la petición a Interpol es un gesto político. Pero la comparación es inevitable: si la comunidad internacional persigue a Netanyahu por genocidio, ¿qué hace con los casos pendientes de Ankara?
¿Guerra Turquía-Israel?
La petición también tiene una lectura geopolítica. Algunos analistas sostienen que Turquía es más peligrosa para los intereses israelíes que Irán, y que una guerra entre ambos no sería un simple intercambio de misiles. Israel, según esta lectura, no ha logrado acabar con Hezbollah y su estrategia se centra en Irán. Otros creen que Israel no quiere una guerra abierta con Turquía y que la respuesta será diplomática.
La pregunta que queda en el aire: ¿la solicitud a Interpol es un acto de justicia o un ejercicio de doble rasero? Mientras los tribunales se pronuncian, la tensión sigue subiendo en la región.